Interés Humano

Indígenas de Costa Rica, guardianes de una parte del pulmón del mundo

Siete etnias del país protegieron 12.564 hectáreas de bosque en el 2020

EZEQUIEL BECERRA

San José. Osvaldo Martínez respira profundamente el aire de la montaña y prosigue su ronda como ‘bäsublukima’, el guardabosques de la comunidad indígena Nairi-Awari en Costa Rica. Su trabajo es cuidar parte del pulmón del mundo, labor que hasta el príncipe Guillermo de Inglaterra reconoce. Lo hace no solo porque así lo dicta su dios Sibú, sino también porque integra el programa estatal Pago por Servicios Ambientales (PSA), que reconoce económicamente a quienes protegen el bosque, lo reforestan o cuidan recurso hídrico.

“Nuestra labor beneficia, no solo a mí y a los indígenas, sino a las futuras generaciones. Que vean cómo protegemos la naturaleza”, dice Martínez, en su uniforme de guardabosque y desde su punto de reunión, una choza de madera y hojas secas. Los PSA, instaurados en 1997, recibieron en octubre el premio Earthshot de la Royal Foundation inglesa que impulsa el príncipe Guillermo y fueron reconocidos en la pasada cumbre climática COP-26 con 20 millones de dólares en donaciones de organismos internacionales.

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