Al menos 120 personas perecieron ayer por la mañana en un incendio criminal en el metro de Daegu, a 200 km al sureste de Seúl, según los cálculos preliminares de los servicios de socorro, quienes, asimismo, contabilizaron alrededor de 140 heridos.
El alcalde de Daegu, Cho Hae Nyong, declaró que todas las sospechas recaían en Kim Dae Hwan, de 56 años de edad, que anteriormente había recibido tratamiento por problemas psiquiátricos.
La policía interrogó al sospechoso que fue visto cuando derramaba un líquido inflamable en un vagón estacionado antes de provocar el fuego con un encendedor.
Las llamas se extendieron rápidamente a seis vagones del convoy antes de propagarse a un segundo tren que se encontrada detenido en la vía opuesta.
El trabajo de los servicios de socorro fue obstaculizado por un denso humo que provocó la muerte por asfixia de muchas personas, afirmaron los médicos.
La policía y los bomberos temían que el balance se agravara aún más ya que decenas de personas estaban desaparecidas.
En los dos trenes, compuestos por seis vagones, viajaban en el momento del ataque un total de 400 personas que acudían a sus lugares de trabajo.
El jefe de los bomberos, Kim Shin Dong, indicó que 70 cadáveres “completamente calcinados” fueron hallados entre los restos de los vagones.
“La identificación de los cuerpos llevará tiempo”, advirtió el funcionario de bomberos.
“No se conocen exactamente cuáles son los motivos (del desequilibrado). Pensamos que se trata de un enfermo mental. Sabemos que era tratado en un hospital psiquiátrico”, dijo el vocero de la policía, Suh Hyon-Soo.
Acto criminal
“Tratamos este asunto como un incendio criminal. El sospechoso está detenido en el hospital universitario de Gyeongbuk”, declaró, por su parte, el comisario de policía Kim Won Choong.
Según la cadena de televisión YTN, el individuo fue detenido al ser reconocido por otras víctimas cuando él mismo estaba siendo curado en un hospital.
Un jefe de servicio del hospital Gyeongbuk, Lee Sang-Bum, supo que Kim tuvo una crisis cardíaca hace dos años que lo dejó parcialmente paralizado.
Algunos testigos contaron que un hombre de una cierta edad, vestido de azul, había subido a bordo del compartimento de un vagón de metro que atravesaba el centro de la ciudad hacia las 10 locales de ayer (1 GMT –7 p. m. del lunes en Costa Rica).
“Impregnó el suelo del metro con un líquido y le prendió fuego con un encendedor.
El fuego se extendió rápidamente y el hombre salió huyendo”, detalló un testigo, Jun Yung Nam, de 64 años, citado por la agencia Yonhap.
Dos pasajeros, que presagiaron el peligro, trataron de impedir que el hombre esparciera el líquido, pero este consiguió zafarse y tirar la botella al suelo.
En el exterior de la estación se observaba cómo los miembros de los servicios de salvamento, con máscaras de oxígeno, se amarraban los unos a los otros antes de bajar a la estación del metro.
Un espeso humo negro salía por las rejillas de aireación, mientras que los bomberos y los policías trasladaban a los heridos.