
La Haya. EFE. Un tribunal de Indonesia comenzó ayer a juzgar a uno de los autores de los atentados del 2002 en la isla de Bali, el islamista indonesio Umar Patek, quien es acusado de asesinato, fabricación de explosivos y posesión de armas.
Patek, de 45 años, se enfrenta a la pena de muerte si es hallado culpable de preparar las bombas que causaron 202 muertos cuando explotaron en una zona de bares y restaurantes y cerca del consulado de EE. UU. en octubre del 2002.
En la primera vista del juicio, en el que más de 250 policías y militares velaron por la seguridad, el fiscal Fri Hartono aseguró que el imputado aceptó una invitación del terrorista imán Samudra para participar en los ataques de Bali.
“Samudra le pidió al acusado preparar los explosivos para las bombas y él aceptó”, dijo el fiscal.
El indonesio Samudra fue ejecutado en el 2008 por ser uno de los responsables de los atentados de Bali, junto con otros dos cómplices, Amrozi y Alí Gufron.
Los fiscales también implicaron a Patek en una serie de explosiones en iglesias cristianas de Yakarta el 24 de diciembre del año 2000, cuando murieron 20 personas, y en el abastecimiento de armas a un campamento terrorista localizado antes en la provincia de Aceh, en el norte de la isla de Sumatra.
El abogado de la defensa, Asludin Hatjani, declaró que los cargos no tienen base y adelantó la presentación de objeciones en la próxima vista del juicio el 20 de febrero.
“Están intentando convertir a Patek en el cerebro de los atentados de Bali, pero no lo es”, denunció Hatjani en declaraciones a la prensa en el tribunal.
Está previsto que el proceso judicial que se celebra en los juzgados del distrito oeste de Yakarta se prolongue varios meses porque la Fiscalía ha presentado una lista con 86 testigos.
Patek, cuyo nombre verdadero es Hisyam Alí Zein Bawazier, era uno de los terroristas más buscados del sudeste asiático cuando en enero del 2011 fue detenido en la localidad pakistaní de Abottabad, el mismo lugar en el que meses antes un comando estadounidense mató al líder del grupo terrorista al-Qaeda, Osama bin Laden.
Estados Unidos ofrecía un recompensa de un millón de dólares por la captura de Patek.
Los atentados de Bali, ocurridos en octubre del 2002, consistieron en tres explosiones consecutivas: dos en una zona de bares, discotecas y restaurantes para turistas, y otra, de menor potencia, cerca del consulado de Estados Unidos en la ciudad de Denpasar.