
Un incendio de grandes proporciones afectó al carguero Morning Midas, que transportaba 3.048 automóviles, incluidos 681 modelos híbridos y 70 eléctricos, en aguas del océano Pacífico, cerca de Alaska, Estados Unidos desde el pasado martes 3 de junio.
Pese a los esfuerzos iniciales de los 22 tripulantes para contener las llamas, las autoridades confirmaron que debieron evacuar y ser rescatados por otra embarcación. Según la Guardia Costeira de Estados Unidos, el fuego seguía activo tres días después del incidente.
LEA MÁS: Elon Musk afirma que Trump está en los archivos Epstein: ‘Es hora de soltar la bomba’
El incendio comenzó en el compartimento donde se almacenaban los vehículos eléctricos. Aunque no se confirmó que un automóvil eléctrico haya iniciado el fuego, su presencia complica los trabajos de extinción.
¿Por qué es tan difícil apagar el fuego?
Según Fabio Delatore, coordinador del posgrado en vehículos eléctricos e híbridos del Instituto Tecnológico Mauá de Brasil la dificultad radica en el riesgo de fuga térmica en las baterías de estos automóviles. El sistema de gestión de batería o BMS, monitorea la temperatura, pero si este falla y los polos de la batería entran en contacto, puede generarse una reacción violenta que desencadena fuego.
Delatore agregó que este tipo de incendios tiende a extenderse rápidamente y puede afectar otros vehículos cercanos. Incluso tras apagar las llamas visibles, el calor puede seguir propagándose internamente en la batería. Por esta razón, los carros eléctricos suelen mantenerse en cuarentena durante semanas para evitar que el fuego se reavive.

Transporte con protocolos específicos
El transporte de vehículos eléctricos sigue un protocolo técnico denominado Material Safety Data Sheet Report (MSDS). Una de las medidas clave es mantener el nivel de carga de las baterías lo más bajo posible, lo que reduce considerablemente la posibilidad de un incendio severo.
De acuerdo con especialistas en exportación de vehículos, una batería con más energía acumulada produce más calor, llama y humo en caso de falla. El uso de litio y electrolitos en las celdas de estas baterías incrementa el riesgo, si los polos positivo y negativo llegan a tocarse.
Aunque los incendios en carros eléctricos siguen siendo poco frecuentes, los incidentes no pueden descartarse. El sistema de gestión térmica resulta crucial para evitar que estas fallas se conviertan en desastres de gran escala.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
