Managua. AFP, ACAN-EFE y Redacción. Un inmenso incendio devoró ayer unas tres hectáreas del mayor centro de compras en la capital nicaragüense, que alberga grandes, medianos y pequeños negocios de todo tipo.
Al menos 28 personas resultaron intoxicadas por el humo, otras seis lesionadas y tres con quemaduras, pero no hubo víctimas mortales, según un balance preliminar del siniestro.
El incendio en el Mercado Oriental, desatado cerca de la medianoche del jueves, dejó 1.502 negocios destruidos y mas de $100 millones de pérdidas, según informes preliminares divulgados ayer por la alcaldía de Managua.
El Mercado Oriental, que ocupa unas 28 hectáreas, alberga negocios como ferreterías, tiendas de electrodomésticos, ropa, calzado, utensilios plásticos, alimentos, hortalizas y frutas, entre otros productos.
Los informes preliminares de la alcaldía capitalina indicaron que las llamas redujeron a cenizas entre seis y siete manzanas (casi tres hectáreas).
En medio del fuego, humo y chorros de agua de los bomberos, cientos de comerciantes intentaban con desesperación rescatar parte de la mercadería, en hombros, carretillas y camionetas.
Centenares de policías y soldados fueron desplazados a la zona para labores de seguridad y evitar acciones delictivas.
Casi 12 horas después de iniciado el fuego, los bomberos lograron limitarlo en una zona del mercado, cuyas calles de acceso estaban cerradas por múltiples puestos de ventas ambulantes, que también ocultaban la localización de los hidrantes.
Ayer no se conocían las causas probables del siniestro.
El centro de compras donde la mayoría de los nicaragüenses acude a adquirir sus productos al por mayor y al detalle, y a precios más bajos, es una válvula de escape al pavoroso desempleo que cubre a cerca del 50% de la población económicamente activa, estimada en unos dos millones de personas.
Oportunidad para renovar. La expansión del fuego fue favorecida en parte por la cantidad de plantas eléctricas de emergencia, a causa de apagones que son frecuentes en ese centro de comercio, y cuyos tanques de combustible explotaban al avance de las llamas.
“Eso esta deshecho, en cenizas, irrecuperable todo (...) esto (el mercado) era una bomba de tiempo, sobre todo porque Unión Fenosa (empresa de electricidad) quita la luz sin aviso y alguien al marcharse pudo haber olvidado desconectar la corriente”, dijo una comerciante que clamaba ayuda del Gobierno.
Una densa capa de humo sobre la zona del siniestro se podía ver desde los cuatro costados de la capital y barrios cercanos al Mercado eran afectados por el humo.
El presidente Daniel Ortega acudió al lugar cuando los bomberos aún luchaban contra las llamas, que se propagaban con rapidez en el centro de compras, considerado uno de los más grandes de Centroamérica.
“Hay que dar gracias a Dios que no hay pérdida de vidas (...), no ha habido pánico, la gente ha actuado con madurez y responsabilidad”, dijo el mandatario durante el recorrido por la zona siniestrada, que podría abarcar entre cuatro y siete hectáreas.
Ante la importancia del Mercado Oriental para el empleo, Ortega dijo que va a evaluar los daños para “buscar acciones rápidas para poner en pie al mercado, buscar cómo normalizar la situación, hay que reconstruir con un sentido de seguridad”, afirmó el mandatario.