
Ciudad de Guatemala. acan-efe y AP. Momentos de incertidumbre y angustia vivieron ayer miles de habitantes de colonias del norte y este de la capital guatemalteca por el incendio en un cercano polvorín militar, que no dejó víctimas mortales.
El incendio comenzó en la madrugada del sábado en una bodega de la Brigada Militar Mariscal Zavala, donde el Ejército almacena explosivos elaborados a base de fósforo blanco, una sustancia que puede provocar alergias en la piel y problemas respiratorios.
Las potentes explosiones provocadas por el incendio de más de una tonelada de explosivos atemorizaron a los pobladores de barrios cercanos durante casi tres horas.
"La densa columna de humo tóxico provocó que las autoridades evacuaran a 700 personas de varias colonias colindantes con la base", dijo Edwin Hernández, delegado de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.
Agregó que para apagar el incendio fueron necesarios 150.000 galones de agua, 11 carros de bombeo y el trabajo de 100 bomberos.
Los cuerpos de socorro reportaron decenas de casos de personas, afectadas, pero la situación se normalizó y para el mediodía de ayer casi todas las personas habían vuelto a sus casas.
El ministro de la Defensa, general Carlos Aldana, aseguró hoy a periodistas que más de una tonelada de explosivos y pólvora que estaban almacenados en la bodega fueron arrasados por el fuego.
Según Aldana, en la Brigada Militar existen otros 15 polvorines que contienen residuos del material bélico que el Ejército utilizó entre 1960 y 1996, durante la guerra.
El jefe castrense afirmó que se desconocen las causas del incendio, pero que en 72 horas tendrán los resultados de la investigación.
"Vamos a investigar y, en lo que a nosotros corresponda, vamos a entregar los informes lo antes posible. Lo más importante es que no hay bajas qué lamentar", dijo.