
Gainsville, EE. UU. AFP. Una pequeña iglesia evangélica de Florida (sureste) hizo oídos sordos a los reclamos globales y aseveró ayer que sigue adelante con su plan de quemar el sábado unos 200 libros del Corán, mientras funcionarios locales preparan medidas para hacer frente al hecho.
Fran Ingram, empleada en la iglesia Dove World Outreach Center, manifestó que el evento se desarrollará el sábado como está previsto, en el noveno aniversario de los ataques terroristas del 11 de setiembre del 2001.
“Ni por un momento hemos considerado otra cosa”, afirmó la mujer, a pesar de que el pastor de la iglesia, Terry Jones, indicó que reza para poder ser guiado por Dios.
Funcionarios de Gainsville se reunieron ayer para diseñar planes de contingencia con los departamentos de Policía y Bomberos para enfrentar el encendido de una antorcha que debería tener lugar el sábado a las 6 p. m. locales.
Bob Woods, portavoz de la ciudad de Gainsville, dijo que los encargados de la iglesia violarían una ordenanza por realizar un incendio a cielo abierto y quedarían sujetos a una multa de $250, y no descartó un posible arresto.
El acto de quema del Corán puso en la mira y rompió la calma que usualmente reina en esta tranquila ciudad universitaria.