
Budapest. AFP. Hungría se mantuvo firme ayer ante las críticas a su controvertida ley sobre los medios de comunicación, cuestionando las declaraciones de Francia al respecto, un día antes de que Budapest asuma la presidencia semestral de la Unión Europea (UE).
“Sí, es un mal comienzo” para la presidencia semestral de la UE, que termina a finales de junio. “Hubiéramos querido empezar de otra manera”, reconoció el primer ministro húngaro, Viktor Orban, durante un encuentro con periodistas extranjeros en Budapest.
“Adoptamos una ley que creemos está perfectamente en orden y todo el mundo critica”, dijo Orban.
“No corresponde a Francia ni a Alemania” juzgar la conformidad de una ley nacional a la legislación de la UE, sino a la Comisión Europea, indicó Orban, respondiendo así a los llamados de París y Berlín para modificar su texto.
El Primer Ministro húngaro calificó las reacciones de París y Berlín de “prematuras” e “inútiles”.
La ley, que entró en vigor el 1.º de enero, prevé multas de hasta 730.000 euros para las cadenas de radio y televisión en caso de “atentar contra el interés público, el orden público y la moral”, así como por dar “información parcial”.