
Caracas. AP. La concentración del poder en la rama ejecutiva del gobierno del presidente Hugo Chávez y su decisión de cancelar salvaguardas a los derechos humanos, dan a las autoridades venezolanas carta blanca para intimidar, censurar y encausar a críticos e impugnadores, afirmó ayer la organización Human Rights Watch (HRW).
La organización humanitaria independiente hizo el señalamiento en un informe de 134 páginas, titulado Concentración y abuso de poder en la Venezuela de Chávez .
El reporte se difundió cuatro años después de que el director y el subdirector regional de HRW fueron expulsados de Venezuela tras presentar un informe que llegaba a una conclusión similar.
En ese lapso, la situación de los derechos humanos en Venezuela se volvió aún más precaria, expuso el grupo en el nuevo documento.
Este fue divulgado mientras Chávez, después de 13 años en el poder promoviendo un programa socialista que incluye la expropiación de empresas, busca la reelección el 7 de octubre ante un adversario que lo acusa de utilizar injustamente recursos estatales y de monopolizar los medios de comunicación para su provecho.
“Ante las condiciones de una muy firme consolidación del poder, este es un verdadero reto”, dijo el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, sobre la situación que enfrenta el candidato presidencial opositor , Henrique Capriles.
A Vivanco le preocupa qué ocurrirá si el resultado electoral es impugnado, pues afirma que el sistema judicial de Venezuela se ha mostrado completamente subordinado a los deseos y necesidades, estrategias y objetivos del Gobierno.
La acumulación de poder y el deterioro de garantías de derechos humanos han permitido al gobierno de Chávez intimidar, censurar e iniciar acciones penales contra críticos de su gestión, afirmó el texto, y contra aquellos que cree opositores en una variedad de casos ligados a medios de comunicación.