Managua. (DPA). La huelga de transporte de carga, autobuses interurbanos y taxis de Nicaragua cumplió hoy una semana, en medio de negociaciones entre el gobierno y líderes de la protesta con la mediación del cardenal católico Miguel Obando.
Los transportistas exigen al presidente Daniel Ortega "congelar" el precio de los combustibles en 2,11 dólares el galón (3,8 litros), que aumenta cada semana y en algunas zonas del país llega a cotizarse en casi seis dólares.
Las partes se reunieron por segundo día consecutivo anoche, cuando el ministro de Transporte, Fernando Martínez, propuso a los huelguistas un descuento de 50 centavos de dólar por galón mediante un reforma al presupuesto general del Estado.
Sin embargo, el líder de la Coordinadora Nacional de Transporte (CNT), Andrés Lara, rechazó la oferta e insistió que el gobierno debe destinar parte de los recursos obtenidos de la venta de petróleo venezolano, los cuales no ingresan al presupuesto estatal.
Según datos de la prensa, la comercialización del crudo venezolano y sus derivados le reporta a Nicaragua entre 250 y 300 millones de dólares anuales que el gobierno maneja "discrecionalmente" a través de una empresa privada llamada Albanisa.
La huelga de transporte ha afectado a millares de empleados que se movilizan desde y hacia el interior del país, y tenido efectos desastrosos sobre el abastecimiento y distribución de alimentos básicos y sobre el comercio con el resto de Centroamérica.
Aunque los dueños de autobuses urbanos de Managua no participan activamente en la huelga, porque ya reciben un subsidio estatal, el transporte colectivo en la capital también se ha visto afectado, por temor de los "buseros" a ser agredidos por los huelguistas.
Rafael Quinto, presidente de la Unión de Cooperativas de Transporte Urbano (Urecotraco), que representa a ese sector, dijo que confía en un pronto arreglo que podría poner fin a la huelga esta noche (local).
"Tengo esperanzas de que a través del diálogo se resuelva y que a más tardar martes o miércoles hayan hablado con la Asamblea (Parlamento) para que puedan dar los cincuenta centavos de dólar", expresó por su parte el cardenal Obando.
La semana pasada, en un intento por detener la protesta, el gobierno firmó un acuerdo con otro sector de transportistas, el cual fue calificado como "ridículo" y "tramposo" por los participantes de la huelga.