El Gobierno de Honduras solicitó apoyo a la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el desminado de zonas fronterizas con Nicaragua, que permitan la ejecución de obras para volver a su cauce natural las aguas del río Negro, informó ayer una fuente oficial.
Honduras formalizó su petición en una carta enviada la semana pasada por el ministro hondureño de Relaciones Exteriores, Leonidas Rosa Bautista, al secretario general adjunto de la OEA, Luigi Einaudi, dijo a periodistas la portavoz de la Cancillería, Gina Valeriano.
El río Negro, que sirve de línea fronteriza entre Honduras y Nicaragua, desvió su cauce en 1998, como consecuencia del paso del huracán Mitch por la región centroamericana.
Minas removidas
El fenómeno natural también provocó el movimiento de minas antitanques que fueron arrastradas por el caudal del río y depositadas a lo largo del cauce.
La Cancillería hondureña dijo que las minas antitanques solo pueden ser removidas con un equipo especial, porque están enterradas a varios metros de profundidad.
Las minas antipersonales y antitanques fueron colocadas a lo largo de la línea fronteriza entre ambos países por la “contra” nicaragüense, que en el decenio de 1980, con el apoyo de Estados Unidos, combatió al régimen sandinista.
Zapadores de la OEA trabajan desde hace años en la desactivación de las minas en los puntos fronterizos con Nicaragua.
Uno de estos equipos trabaja actualmente en Las Canoas y La Lodosa, en el sector nicaragüense.