Washington. La homosexualidad masculina no tiene origen genético, contrariamente a lo que afirman algunos científicos, señalan varios investigadores en un nuevo estudio que apareció el viernes en la revista Science.
"Nuestros resultados no avalan la idea de que exista un vínculo genético en la homosexualidad masculina", escribe el principal autor del estudio, el profesor George Rice, de la Universidad Western Ontario, en Canadá.
En 1993, el profesor Dean Hamer, del Instituto Nacional para el Cáncer en Estados Unidos, concluyó -después de examinar a 40 parejas de hermanos homosexuales- que esta tendencia procedía de uno o varios genes transmitidos por la madre y situados en el cromosoma Xq28.
El profesor Rice y su equipo estudiaron, por su parte, a 52 pares de hermanos homosexuales procedentes de 48 familias y se concentraron en el mismo cromosoma. No hallaron coincidencias genéticas suficientes para poder deducir que su tendencia sexual tenía un origen común.
Sin embargo, escriben "los estudios sobre los factores genéticos de la homosexualidad deben proseguir" y ya se está buscando un nexo con otros cromosomas".
Tomados en conjunto, subraya el profesor Rice, los resultados de los diferentes estudios "dan a entender que si existe un nexo (genético), este es débil y no puede ser considerado importante".
En un artículo de opinión que acompaña los resultados, se mencionan unas investigaciones de un grupo dirigido por el profesor Alan Sanders, de la Universidad de Chicago, jamás publicadas y en las que niega la tesis hereditaria.
Esta teoría data de 1991, cuando el psicólogo estadounidense Michael Bailey descubrió que el 52% de los gemelos "auténticos" que tenían un hermano homosexual lo era también, algo que solo ocurría en el 22% de los "falsos" gemelos.