Berlín. El III Reich de Adolf Hitler desarrolló la televisión como medio de masas del futuro casi dos décadas antes de que Estados Unidos lanzara al mundo la portentosa "caja mágica", según documenta la serie que inició ayer el espacio Spiegel TV, de la cadena privada alemana Sat 1.
"La televisión bajo la cruz gamada" es el título del programa, dividido en dos capítulos, donde se presenta una selección de 285 rollos de grabaciones hechas entre marzo de 1935 y finales de 1944 por la emisora fundada por orden del Führer.
La audiencia a la que iban destinadas estas imágenes no era precisamente mayoritaria, ya que en esos momentos apenas 75 hogares disponían de los receptores.
Sin embargo, según datos de Spiegel TV, aproximadamente 16.000 alemanes siguieron los llamados "Juegos Olímpicos del nazismo", en 1936, gracias a este revolucionario sistema y a través de las estaciones de recepción colectiva habilitadas en ciudades como Berlín, Hamburgo o Nuremberg.
Los presentadores abrían y cerraban los informativos con el saludo nazi -Heil Hitler- y su programación se repartía entre espacios de gimnasia matutina y otros de entretenimiento, cabaret, deportes o incluso manuales de cocina o sorteos de lotería.
Podría decirse que el contenido no distaba mucho de lo que durante décadas han sido los platos fuertes de la televisión de todo el mundo y que su objetivo era eminentemente propagandístico.
Las escenas sobre la II Guerra Mundial eran convenientemente manipuladas, de manera que se presentaba un panorama de valerosos soldados y abnegadas esposas.
La Alemania del III Reich se había dado cuenta del inmenso potencial de ese medio, cuyo precedente técnico más inmediato eran las transmisiones de la British Broadcasting Corporation (BBC), iniciadas en 1929.
El propósito del régimen nazi era impulsar la TV como medio de masas en toda su órbita de influencia antes de que se les adelantara la competencia.
El interés en ello de las autoridades alemanas era tal que, mientras la BBC interrumpió su programación televisiva en 1939 por la II Guerra Mundial, los nazis siguieron emitiendo hasta 1944, un año antes de la capitulación.