26 septiembre, 2005

Lima. AP. Perú enfrentará hoy un espantoso capítulo de su historia cuando se vuelva a procesar al encarcelado líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, quien el año pasado provocó la anulación de su juicio con una serie de gestos y consignas de inspiración maoísta que sumieron el proceso en un caos.

El abogado de Guzmán dice que el hombre que encabezó una sangrienta rebelión de 12 años contra el gobierno está consciente de que recibirá la misma sentencia a cadena perpetua que le fue impuesta en 1992 por un tribunal militar secreto, y que posteriormente fue considerada inconstitucional por una corte superior.

"A él le gustaría que terminara rápido", dijo el abogado Manuel Fajardo a un grupo de corresponsales extranjeros. "Al doctor Abimael Guzmán en particular no le gusta perder el tiempo".

Pero el presidente de la Asociación de Abogados de Lima, Marcos Ibazeta, un exjuez encargado de procesar casos de terrorismo, dijo que la impaciencia de Guzmán no debe ser confundida con la de un hombre resignado a su suerte.

¿Resignado? Ibazeta dijo que Guzmán sabe que nunca serápuesto en libertad, pero que su propósito es desacreditar al sistema judicial pidiendo la apelación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a fin de lograr la libertad de centenares de guerrilleros detenidos debido a que habrían sido violados sus derechos a un proceso justo.

"No es resignación. Como todos los líderes, está asumiendo la responsabilidad para ... seguir siendo el símbolo", dijo Ibazeta.

Las actividades de Sendero Luminoso menguaron luego de la captura de Guzmán. En los últimos cuatro años, Perú se ha destacado en América del Sur como un país de relativa estabilidad política y de sostenido crecimiento económico.

Pero facciones rebeldes continúan operando en la región selvática de Perú, donde se cultiva la coca. Las autoridades dicen que varios centenares de guerrilleros ofrecen protección a los narcotraficantes.

Pedro Pablo Kuczynski, jefe de gabinete del presidente Alejandro Toledo, advirtió la semana pasada acerca de un rebrote de Sendero Luminoso. Pero el Presidente rápidamente negó que eso estuviese ocurriendo.

El Tribunal Constitucional de Perú dictaminó en el 2003 que los tribunales militares secretos establecidos por el expresidente Alberto Fujimori en la década de los 90 eran inconstitucionales, y fiscales civiles presentaron nuevos cargos contra Guzmán y otros rebeldes condenados.

El proceso será llevado a cabo en la misma base naval de máxima seguridad donde el exprofesor de filosofía, de 70 años, ha estado encarcelado desde 1993, y lo reunirá con 11 de sus excomandantes, entre ellos su compañera y exlugarteniente, Elena Iparraguirre.