WASHINGTON (AFP) La elección de Barack Obama como el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos levantó este miércoles una enorme expectación dentro del país y en el mundo entero, que espera un fuerte liderazgo en plena crisis mundial.
Estados Unidos se despertó tras vivir un verdadero sismo político, recibido con entusiasmo por los seguidores del demócrata y saludado casi unánimemente por sus adversarios.
Al término de una campaña electoral casi perfecta, Obama se convirtió en el presidente más votado de la historia de Estados Unidos, con el 52% de los sufragios, 63,25 millones de votos, por 46% de su rival John McCain (55,9 millones).
Fueron también las elecciones más concurridas, con una tasa del 64% respecto al total de votantes con edad para votar, algo desconocido como mínimo desde la elección de JF Kennedy en 1960.
Pero la tarea por delante se anuncia larga y compleja. La crisis económica requerirá, según reconoció el propio ganador, medidas rápidas y contundentes.
Para ello Obama contará con un respaldo también histórico en el Congreso estadounidense, con una mayoría de 252 escaños de un total de 435 en la Cámara de Representantes, y una bancada de 56 asientos en el Senado (de un total de 100), según datos casi definitivos.
El presidente George W. Bush prometió cooperación total para que la transición sea lo más eficaz posible.
Los servicios de inteligencia se pusieron al servicio del próximo comandante en jefe.
"Aún hay cosas importantes por hacer en los meses que vienen, y continuaré dirigiendo los asuntos mientras esté en el cargo", dijo Bush.
Obama, el senador de 47 años que arrancó prácticamente de cero su carrera a la presidencia hace menos de dos años, descansó este miércoles con su familia en su casa de Chicago (norte) tras una noche electrizante, en la que pronunció un discurso ante unas 240.000 personas.
"Ha transcurrido mucho tiempo. Pero esta noche, gracias a lo que hicimos (...) en esta elección (...) el cambio ha llegado a Estados Unidos", dijo Obama.
"Celebramos esta noche, (pero) sabemos que los desafíos que el mañana traerá son los mayores de nuestra era: dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera en un siglo", destacó.
El mundo saludó los comicios estadounidenses.
La presidencia francesa de la Unión Europea destacó la "vitalidad de la democracia estadounidense", el primer ministro británico Gordon Brown el mensaje "progresista" de Obama y la canciller alemana Angela Merkel recordó "el valor de nuestra asociación transatlántica".
"Cuento con un diálogo constructivo con usted, basado en la confianza y teniendo en cuenta los intereses mutuos" de ambos países, dijo el presidente ruso, Dimitri Medvedev, en su telegrama de felicitación.
El presidente chino, Hu Jintao, expresó la esperanza de llevar "en este nuevo periodo histórico (...) la relación constructiva entre China y Estados Unidos a un nuevo nivel".
El presidente colombiano Alvaro Uribe, el principal aliado de Washington en la región, fue uno de los primeros en felicitar al ganador, y aprovechó para pedir la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Brasil y Bolivia pidieron el fin del "bloqueo" a Cuba. Venezuela pidió una "agenda bilateral constructiva".
Las muestras de alegría popular fueron numerosas en todo el mundo, desde Londres hasta Sidney. El gobierno de Kenia, donde vive la abuela paterna de Obama, decretó fiesta nacional.
Obama nombró a un estrecho colaborador en el Congreso, Rahm Emanuel, como su jefe de gabinete, según fuentes demócratas, y nombró a un equipo de transición para preparar su toma de poder el 20 de enero.
"La dirección republicana está dispuesta a escuchar sus ideas para implementar sus promesas electorales de reducir los impuestos, aumentar la seguridad energética, reducir el gasto y facilitar la carga de una inmensa deuda nacional creciente", declaró el jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.
"Obama deberá gestionar el retiro de Irak sin crear nuevos conflictos para que el Pentágono pueda concentrar sus esfuerzos en el verdadero frente de la guerra contra el terrorismo, Afganistán", advirtió el diario The New York Times.
"Obama no podrá borrar la herencia de Bush", dijo The Washington Post, "pero hay una oportunidad de mejorar la posición de Estados Unidos en el mundo".
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