El Tribunal Supremo condenó ayer a diez años de prisión al exministro del Interior José Barrionuevo, por el caso GAL, en una sentencia histórica. Es la primera vez que un antiguo miembro del Ejecutivo es enviado a la cárcel desde el final del franquismo.
El Supremo consideró probado que Barrionuevo, cercano colaborador del exjefe de gobierno español Felipe González y titular de Interior en el período 1982-88, y su antiguo adjunto Rafael Vera, condenado a la misma pena, participaron en la "guerra sucia" contra ETA de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). (Véase nota aparte.)
El veredicto de 119 páginas del caso GAL, que tendrá un enorme impacto sobre la vida política española, fue leído durante una audiencia pública en la sede del Supremo por el juez Joaquín Delgado.
Las primeras reacciones políticas a esta sentencia no se han hecho esperar.
El Gobierno conservador de José María Aznar se abstuvo de "opinar" sobre el fallo judicial y la Izquierda Unida (IU, coalición en torno a los comunistas) pidió a Felipe González, presidente socialista del Gobierno entre 1982 y 1996, que dimita de su escaño como responsable político de los GAL.
Los socialistas destacaron que la sentencia no es unánime ya que cuatro de los 11 magistrados la rechazaron. La Ejecutiva del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) emitirá hoy una respuesta oficial al fallo que representa el golpe más duro que ha sufrido este partido, el primero de la oposición, desde la llegada de la democracia.
Cacería de brujas
En sus primeras declaraciones a la prensa, Rafael Vera, señaló que la sentencia se enmarca dentro de una "cacería" contra los socialistas y contra Felipe González y rechazó un "indulto".
Barrionuevo y Vera, que siguen defendiendo su inocencia, fueron condenados por los delitos de secuestro y malversación de fondos públicos, por el plagio, en diciembre de 1983 en el País Vasco francés, del ciudadano hispano-francés Segundo Marey, quien fue confundido con un dirigente de ETA.
Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario de Relaciones con los Medios del PSOE, dijo, minutos después de conocerse la sentencia, que la posición de su partido es la expuesta por los cuatro magistrados que han votado en contra de la condena.
Agregó que Felipe González se encuentra en Madrid y que seguramente habrá conversaciones con él esta tarde (ayer, para los lectores).
Marey deberá recibir una indemnización $200.000 y los acusados deberá pagar multas por $67.000.
Los GAL fueron responsabilizados de 28 asesinatos cometidos entre 1983 y 1987, algunos de los cuales están siendo investigados por otros tribunales españoles.
Los otros diez acusados, exresponsables de la lucha antiterrorista, un exdirigente de socialista vasco y varios policías, han sido condenados a penas que van desde los dos años y cuatro meses hasta los diez años, y la defensa anunció que solicitará el perdón para sus clientes.
La sentencia del Tribunal Supremo no condenó, sin embargo, a ninguno de los 12 procesados por pertenencia a banda armada.