
El creciente interés del gobierno de Estados Unidos por ampliar su capacidad militar con drones abrió nuevas oportunidades de negocio en el sector. En ese contexto, los hijos del presidente estadounidense impulsan una compañía que pretende aprovechar ese mercado, según informó The Wall Street Journal.
Eric Trump y Donald Trump Jr. respaldan una nueva empresa de drones llamada Powerus, que busca vender tecnología al Departamento de Defensa de Estados Unidos y competir en un mercado que crece tras las restricciones a los drones chinos, indicó el medio de comunicación.
El crecimiento de Powerus también ocurre en medio de cambios en la política tecnológica y de seguridad de Estados Unidos. Durante más de una década, fabricantes chinos dominaron el mercado mundial de drones comerciales y de consumo, lo que generó preocupación en Washington sobre posibles riesgos de seguridad y dependencia tecnológica.
Las restricciones también responden a preocupaciones de seguridad sobre drones fabricados en China. Durante años, compañías chinas dominaron el mercado global de estos dispositivos, especialmente en el segmento comercial y recreativo.
Sin embargo, la norma presentada en diciembre del 2025 de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) busca que los consumidores estadounidenses compren la próxima generación de estos drones. Según informó CNN Estados Unidos, la FCC prohibió la importación y venta de nuevos modelos de drones y equipos críticos fabricados por empresas extranjeras.
Según las autoridades estadounidenses, representan un “riesgo inaceptable para la seguridad nacional de Estados Unidos”.
La compañía, con sede en West Palm Beach, Florida, es una plataforma enfocada en desarrollar la infraestructura industrial para la autonomía. La empresa impulsa una arquitectura de sistemas unificada junto con hardware especializado, diseñado para garantizar operaciones autónomas confiables y capaces de escalar en distintos sectores.
Como parte de su estrategia, la compañía trabaja en ampliar la capacidad de fabricación con base en Estados Unidos, así como en fortalecer alianzas estratégicas. El objetivo es aumentar la producción y mejorar la resiliencia de la cadena de suministro frente a escenarios de alta demanda o interrupciones logísticas.
Powerus se posiciona además como una plataforma de fabricación e integración, orientada a combinar capacidades ya probadas en entornos exigentes y reunirlas bajo una arquitectura operativa común. A partir de ese modelo, busca escalar la producción mediante fabricantes estadounidenses y socios estratégicos, con el fin de responder con rapidez a necesidades operativas críticas.
Con este enfoque, la empresa pretende construir una alternativa a los modelos de producción fragmentados y de baja escala, mediante una cadena de suministro diseñada para ofrecer entregas constantes, mayor confiabilidad industrial y soporte para operaciones autónomas a gran escala.

Un negocio que apunta al mercado militar
El objetivo es ampliar rápidamente la producción de drones para atender la demanda del Pentágono. La empresa proyecta fabricar más de 10.000 drones al mes, una cifra superior a la producción actual de la mayoría de fabricantes estadounidenses.
Entre los inversionistas se encuentran American Ventures, uno de los vehículos de inversión de la familia Trump, y Unusual Machines, empresa de componentes para drones donde Donald Trump Jr. participa como accionista y miembro del consejo asesor, señaló el medio de comunicación.
Entre el equipo de liderazgo de la empresa destacan el fundador, director ejecutivo y presidente Andrew Fox; el cofundador y director de operaciones Brett Velicovich; el cofundador y director de tecnología Ziv Marom —también director ejecutivo de Kaizen Aerospace— y el general Brown Jr., asesor estratégico en asuntos de gobierno y defensa, entre otros.