
Nueva York (AFP). El cuarto proceso en cinco años de John Gotti Junior sobreseyó al hijo del célebre mafioso neoyorquino John Gotti acusado de extorsión, tráfico de cocaína y participación en tres homicidios.
"Declaro el juicio nulo", dijo el juez Kevin Castel luego de que el jurado le comunicara tras 11 días de deliberaciones que no podía alcanzar una decisión unánime en ninguno de los cargos. Los familiares de Gotti se abrazaron y el acusado también se abrazó con su abogado.
El juicio contra el supuesto capo del clan Gambino, que negó estar involucrado en casos de extorsión y los tres homicidios, se había iniciado en setiembre pasado.
Hijo del padrino John Gotti --el elegante "Daper Don" que murió en la cárcel en 2002-- el acusado negó en el juicio ser siquiera miembro de la "Cosa Nostra".
Los fiscales apelaron en vano a "testigos colaboradores" o desertores de la organización criminal, que en la jerga de la mafia son tachados bajo el término menos honorable de "ratas".
Gotti presuntamente dirigió intermitentemente en los años 90 el clan Gambino, una de las cinco grandes "familias" mafiosas de Nueva York.
Su padre fue el último gran padrino de la mafia de Nueva York y dirigió el clan tras hacer asesinar a su ex jefe, Paul Castellano, en 1985.
Apodado el "Apuesto Don" y conocido por su histrionismo y su cuidada apariencia, Gotti padre fue condenado en 1992 a 77 años de cárcel, donde murió de cáncer en 2002.
Los cargos contra "Junior" incluían el homicidio de un soldado de los Gambino que Gotti padre mandó matar en 1990 porque se negaba a reportarse. Su cuerpo apareció acribillado a balazos en un sedán Cadillac.
Junior presuntamente asumió la cabeza de la Cosa Nostra en los años noventa, hasta que proclamó abandonar la sociedad del crimen, siendo reemplazado por otro padrino, John D'Amico, detenido en febrero pasado en una redada masiva del FBI.
Realizado simultáneamente en Sicilia y Nueva York, el operativo decapitó a la cúpula de los Gambino: junto a D'Amico marcharon tras las rejas su adjunto Domenico Cefalu y el "consigliere" Joseph Corozzo, así como otros 70 mafiosos.
A pesar de ese golpe espectacular, el FBI y los expertos del submundo criminal advirtieron que la mafia siempre logra reconstruir sus negocios ilícitos, que pasan a manos de otro padrino o cambian simplemente de familia.