El beato Hermano Pedro será canonizado mañana por Juan Pablo II en una ceremonia que reunirá a entre 500.000 y 700.000 personas.
La canonización del misionero, considerado en este país como un guatemalteco más, da por terminado el proceso comenzado en 1698, 31 años después de su muerte, el 25 de abril de 1667, cuando tenía 41 años.
Después de 304 años, el nuevo santo será elevado a los altares al confirmarse, el 7 de julio del 2001, la milagrosa sanación de un paciente.
Vida y obras
El hermano Pedro nació el 19 de marzo de 1626 en Tenerife, Canarias, y en sus primeros años laboró junto a su padre, Amador González, como pastor de ovejas.
El 18 de setiembre de 1649 emprende viaje hacia la "Tierra de Indias", con la ilusión de ordenarse sacerdote y ser misionero. Después de un difícil viaje el hermano Pedro se enfermó gravemente llegó a Antigua el 18 de febrero de 1651.
Ese mismo año inicia sus estudios religiosos, pero luego de tres años fracasa en el aprendizaje de la gramática latina, requisito para ordenarse sacerdote, por lo que pide permiso a los franciscanos para permanecer en la iglesia de El Calvario.
Hacia 1654 comienza la fundación del hospital de pobres, donde atendía y curaba a enfermos expulsados de otros centros, alimenta a vagabundos y trabaja en la creación de la que posteriormente sería la Orden de los hermanos Bethlemitas o Belemitas, en honor al lugar donde nació Jesucristo.
De acuerdo con historiadores, el hermano Pedro se convirtió también en el precursor de los programas de alfabetización en el continente americano, al impulsar programas de educación para prisioneros y escuelas.