Según el documento de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, siglas en inglés), el dinero para la posguerra en Iraq con que cuenta el Pentágono se agota en marzo. A partir de ese momento no podrá mantener solo la ocupación en sus niveles actuales; es decir, con 150.000 soldados.
El informe advierte que ese mes, además del dinero, el Pentágono agota las posibilidades de rotación de soldados para cubrir los 150.000 puestos.
Estados Unidos solo podrá mantener el nivel actual de despliegue si transfiere a Iraq soldados destinados a otros lugares del mundo, como Bosnia o Kósovo.
El documento de la CBO se convierte en una alerta y, por encima de todo, en una demostración de que los planes de invasión nunca contemplaron que la posguerra sería tan violenta.
La Casa Blanca estudia pedir nuevos recursos.