En una declaración sin precedentes, el guía espiritural del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), jeque Ahmed Yassin, propuso ayer en Gaza una tregua a los atentados contra civiles si Israel deja de destruir casas y confiscar tierras palestinas.
La insólita propuesta, de parte del fundador de un movimieneto que hasta la fecha se ha opuesto rotundamente a las pláticas con Israel, así como al proceso de paz en Oriente Medio, se produjo en momentos en que israelíes y palestinos reanudaron ayer las negociaciones de paz e intentaban ponerse de acuerdo sobre la aplicación de los acuerdos de autonomía, con la ayuda del emisario norteamericano Dennis Ross.
Asimismo, Ross se esforzaba en organizar un encuentro en las próximas horas entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Yaser Arafat.
Las negociaciones palestino-israelíes fueron reanudadas formalmente la noche del lunes en Jerusalén, en presencia de Ross, después de siete meses de interrupción.
El Hamas, opuesto a los acuerdos de autonomía, ha mantenido una campaña de ataques suicidas con hombres-bomba desde su inicio en 1994. Los dos últimos actos terroristas ocurrieron el 30 de julio y el 4 de septiembre pasados en Jerusalén oeste y causaron la muerte de 21 israelíes.
Israel rechazó de antemano la propuesta de Yassin y reiteró su oposición a negociar con una "organización terrorista".
"Si Israel cesa sus ataques contra civiles palestinos, nosotros cesaremos los nuestros contra civiles israelíes", afirmó Yassin en declaraciones a los periodistas en su domicilio en Gaza, adonde llegó la víspera, después de estar hospitalizado cinco días en Ammán.
Crecen dudas
Yassin, de 61 años, tetrapléjico, ciego y enfermo, fundó el Hamas hace 10 años. En 1989 fue detenido por Israel y condenado a cadena perpetua; fue excarcelado el pasado miércoles por Israel.
Su liberación se produjo solo unos días después de que dos agentes del servicio secreto israelí (Mossad) intentaran asesinar al líder político de Hamas en Jordania, Jaled Meshal. La operación fracasó, y ambos agentes fueron arrestados.
Aunque Israel negó que haya negociado con Hamas, terminó aceptando que transó con el rey Husein de Jordania la liberación de Yassin y de otros 70 palestinos (22 de los cuales soltó el lunes) a cambio de que Ammán entregara a los agentes.
El "fiasco de Ammán", como lo ha llamado la prensa israelí, alimentó una tormenta política contra Netanyahu, que hasta el momento el Primer Ministro y los funcionarios de su gobierno eluden, obviando las preguntas que se les hacen sobre la competencia de Netanyahu para combatir el terrorismo y mantener la paz con Ammán, su mejor amigo árabe.
Ayer la televisión israelí aseguró que el atentado en Ammán ocurrió solo dos días después que Hamas ofreciera a Israel un alto el fuego de 10 años.