Ecuador resolvió un misterio de 27 años, al encontrar los restos de un avión comercial que desapareció con 59 personas a bordo diseminados en el volcán nevado Chimborazo.
“Las partes encontradas visiblemente han sido verificadas. Se trata del avión de (la empresa) Saeta”, dijo ayer a Radio Quito el subdirector de la Dirección de Aviación Civil, Iván Arellano, en un anuncio aguardado durante años por los familiares de las víctimas.
El cuatrimotor de turbohélice Vickers Viscount 785D desapareció el 15 de agosto de 1976 mientras cubría la ruta entre Quito y Cuenca, a unos 300 kilómetros al sur de la capital, considerada una de las más peligrosas del país andino.
Hasta ahora habían fracasado intensas búsquedas promovidas por las autoridades y familiares, que incluso recurrieron a “mentalistas” para descubrir el aparato o corroborar las más diversas versiones sobre la suerte de sus ocupantes.
27 años después
Los restos se encontraron en uno de los glaciares del Chimborazo, a una altura superior a los 5.000 metros sobre el nivel del mar, en un lugar agreste que reporta pésimas condiciones meteorológicas y al que están accediendo dificultosamente las brigadas de rescate.
El Chimborazo, de 6.319 metros y a 150 kilómetros al sur de Quito, es considerado el principal obstáculo natural en la vía hacia Cuenca –que atraviesa regiones montañosas con fuertes vientos– que cubría la aeronave de Saeta, que cesó sus operaciones en el 2000 por problemas financieros.
Los primeros indicios del Vickers Viscount fueron reportados por andinistas en noviembre. Pero las autoridades mantuvieron reservas hasta ubicar pruebas, que incluyeron ejemplares casi intactos de un periódico local impreso el día del accidente.
Un video aficionado mostró pedazos del fuselaje, material eléctrico y restos humanos diseminados en una extensa área e incluso amalgamados con la nieve.