Pekín. Los restos fosilizados de un pez de más de 530 millones de años de antigüedad podrían revolucionar la historia de los seres vivos, ya que, según un estudio chino, sería el primer antecesor de los vertebrados.
Chen Junyuan, investigador del Instituto de Paleontología y Geología de Nankín y colegas de la Universidad de Taiwán, descubrieron en la provincia de Yunnan más de 300 fósiles de este antiguo animal, que parece una especie de pez y data de hace más de 530 millones de años.
El pez fosilizado, que fue bautizado con el nombre "Haikouella", es, según los científicos, el primer prevertebrado craneal con una cabeza claramente delimitada y una gran masa cerebral.
Se trata del fósil prevertebrado más antiguo hallado hasta el momento, con unos 530 millones de años, lo cual adelanta en muchos siglos la actual cadena evolutiva barajada por los paleontólogos.
El "Haikouella" cuenta con sistemas circulatorios y digestivos completos, corazón, ojos, aortas dorsal, ventral y heterocercal, seis pares de bronquios con filamentos de branquia, estructuras similares a los dientes, intestino y apertura anal.
Los fósiles en mejor estado de conservación presentan también los órganos sexuales claramente delimitados.
"Haikouella" no sólo presenta un cerebro relativamente desarrollado, sino que además está dividido en tres partes que constituyen el lóbulo frontal, medio y posterior.
Estos descubrimientos indican que "la historia de la evolución de los vertebrados es anterior al origen de la estructura ósea de la espalda", según la agencia de prensa china Xinhua,
Por ello, su descubrimiento, podría revolucionar la historia de los seres vivos sobre la Tierra, que hasta el momento consideraba el desarrollo de los huesos en la espalda como paso intermedio entre los invertebrados y los vertebrados y situaba la evolución en un momento más tardío de la historia.
Tras analizar los 300 fósiles de "Haikouella", el profesor Nicholas Holland, especialista paleontólogo de la Universidad de San Diego en Estados Unidos, corroboró la importancia del descubrimiento, que supone "un avance espectacular en nuestros esfuerzos para reconstruir la historia de la tierra", según declaró a la revista británica Nature.