México, (AP). Más de 50 cadáveres han sido descubiertos en dos días de excavaciones en un campo cerca de un depósito de basura en las afueras de la norteña ciudad mexicana en Monterrey y el sábado continuaban los trabajos en lo que pudiera resultar uno de los mayores cementerios clandestinos en la guerra de drogas en México.
Un portavoz del gobierno del estado de Nuevo León, fronterizo con Texas, dijo que el sitio incluye un número aún no determinado de fosos en los que fueron echados los cadáveres de presuntas víctimas de ejecuciones.
Dijo que los cadáveres fueron hallados completos o descuartizados, con algunos enterrados en fosos y otros en la superficie o cerca de ésta y agregó que la cifra exacta de víctimas no será determinada hasta que concluya la pesquisa.
El vocero, que pidió preservar el anonimato, dijo que se estaba usando maquinaria pesada para excavar el sitio.
Un aviso telefónico anónimo alertó a los investigadores y las fuerzas armadas mexicanas sobre la existencia del lugar el jueves.
Previamente, el procurador del estado de Nuevo León, Alejandro Garza y Garza, dijo que la mayoría de las víctimas halladas hasta ahora son hombres y que al menos dos eran mujeres.
Algunas de las víctimas al parecer habían muerto recientemente, pero la prensa local reportó que otros cadáveres estaban tan deteriorados que pudiera ser necesario análisis de ADN para identificarlos.
Las fotografías del sitio mostraron secciones calcinadas en el suelo, lo que indica que probablemente algunos cadáveres fueron quemados.
Se sabe que los carteles de la droga en México usan líquidos corrosivos, fuego, cal viva y otros métodos para destruir cadáveres y dificultar su identificación.
La mayor tumba colectiva descubierta en años recientes fue hallada en mayo en la sureña ciudad mexicana de Taxco, donde un total de 55 cadáveres fueron sacados de una mina abandonada al parecer usada por los carteles para deshacerse de sus víctimas.
Casi 25.000 personas han sido asesinadas en México desde que el gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los cárteles de las drogas, cuando tomó el poder a finales de 2006.
El gobierno ha dicho antes que la inmensa mayoría de las víctimas de la violencia de los carteles de drogas son miembros de bandas rivales, en parte porque los cárteles quieren el control de la venta de drogas a menudeo y con frecuencia matan a distribuidores rivales, pero los carteles también han asesinado a agentes del orden y han realizado secuestros.
No hubo información inmediata sobre quienes serían las 51 víctimas encontradas esta semana.
Monterrey ha sido escenario de batallas sangrientas entre el cártel de las drogas del Golfo y sus antiguos aliados, la pandilla de los Zetas.