
Soweto. Sudáfrica. afp. Sudáfrica conmemoró ayer los 30 años del levantamiento estudiantil de Soweto, gueto del suroeste de Johannesburgo reprimido con violencia y sangre, que marcaría el comienzo del fin del sistema de segregación racial conocido como apartheid
"Saludamos a los jóvenes de 1976 ya que dejaron una herencia de coraje y determinación", dijo el presidente, Thabo Mbeki, ante más de 50.000 personas reunidas para celebrar en un estadio de Soweto, que hoy es una ciudad.
Mbeki encabezó en Soweto una marcha, que partió de la escuela Morris Isaacson, lugar emblemático de la revuelta, para terminar en el memorial de Hector Peterson, primera víctima de la jornada sangrienta.
La foto del joven Peterson, asesinado a balazos por las fuerzas del apartheid y llevado por uno de sus compañeros llorando, dio la vuelta al mundo y originó una movilización mundial sin precedentes contra el régimen racista de Pretoria.
El 16 de junio de 1976, miles de estudiantes salieron pacíficamente a las calles de Soweto para protestar contra la enseñanza obligatoria del afrikaans , a la que denominaban "la lengua del opresor".
La represión sangrienta de ese día terminó con 23 muertos. La revuelta fue seguida por otras manifestaciones en el país en las que, según la policía, 575 personas murieron hasta febrero de 1977.
Trofomo Sono, uno de los líderes de entonces y hoy de 49 años recordó que aquel 16 de junio " era una mañana fría, la tensión era palpable y nosotros, los estudiantes, estábamos hartos".
El presidente Mbeki llamó a los jóvenes sudafricanos a seguir el ejemplo de aquellos muchachos en momentos en que se enfrentan a nuevos problemas como la pobreza, el desempleo, el alcohol, la droga y el sida.
Muchos de los habitantes de la barriada de Soweto presentes en el desfile de ayer se hallaban allí hace 30 años. Todos recordaban una jornada que había comenzado con alegría y terminó en el duelo y el caos, pero portadora de vivas esperanzas de cambio.
"Había mucho nerviosismo, mucha alegría. Era la primera vez que una cosa parecida ocurría en el país, la primera vez que unos niños manifestaban", recordó Mphafi Mphafi, otro exlíder estudiantil que ya cuenta con 52 años.
Contó que aquel día los policías comenzaron a disparar y tiraban al azar. El ruido de disparos no cesaba -contó- y entonces los estudiantes reaccionaron y atacaron todo lo que representaba al gobierno.
"Fue un caos hasta muy tarde en la noche. La gente corría por las calles buscando a sus hijos", añadió Mphafi.
En la mitad del recorrido del desfile de ayer, la exesposa de Nelson Mandela, Winnie Madikizela-Mandela, quien vive aún en Soweto, se sumó a la marcha y fue saludada por aplausos y cantos de la multitud.