
Franja de Gaza. AFP. La franja de Gaza, dominada por los islamistas del Hamás, es un enclave pobre, superpoblado y devastado por la violencia, que junto con Cisjordania debería formar un futuro Estado palestino.
En este pequeño territorio de 362 kilómetros cuadrados, situado junto al Mediterráneo, viven hacinados 1,5 millones de palestinos, una de las mayores densidades de habitantes del mundo.
Unos 900.000 habitantes son refugiados o descendientes de refugiados instalados allí tras ser expulsados de sus hogares durante la guerra árabe-israelí de 1948.
La situación económica y humana, que ya era mala, se degradó considerablemente desde que el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás tomó el poder por la fuerza a la Autoridad Palestina en junio del 2007. La Autoridad Palestina todavía controla Cisjordania.
En enero del 2008 Israel impuso un bloqueo que impide a Gaza recibir víveres básicos y ayuda humanitaria, en represalia por los disparos de cohetes de Hamás contra las localidades israelíes limítrofes.
La franja de Gaza sufre una escasez crónica de agua y casi no tiene industria. Según cifras oficiales, más de la mitad de los habitantes de la franja de Gaza vive en la pobreza y al menos el 45% de la población activa carece de trabajo.