WASHINGTON (AFP) - Un año y medio después de haber dejado la presidencia de la Reserva Federal, Alan Greenspan aparece de nuevo en las candilejas con el lanzamiento de sus memorias, en momentos que la economía pasa por una crisis, y poco antes de una reunión crucial de la Fed.
El libro del ex presidente de la Fed "La era de la turbulencia" estará el lunes en las librerías, permitiendo a este hombre que ha sido llamado "El oráculo" narrar con sus propias palabras las casi dos décadas que permaneció al frente de la institución financiera más poderosa del planeta.
Greenspan ofrece así su propia versión de los acontecimientos que rodearon el crash bursátil de 1987, el estallido de la burbuja de internet y la recesión que siguió a los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001.
En un blog que le abrió la librería virtual Amazon.com, Greenspan dice que revelará detalles de su infancia en Nueva York, sus años como músico de jazz y su amistad con presidentes de Estados Unidos.
"Después de tantos años expresándome en el idioma de la Fed, un testimonio cuidadosamente calibrado ante el Congreso, finalmente puedo usar mi propia voz", dice Greenspan con una expresividad que no es habitual en él, que siempre fue conocido por sus meticulosos y crípticos comentarios sobre cualquier tema que pudiera afectar las tasas de interés.
"Abordé primero la parte personal, pero luego empecé a contar una historia detectivesca sobre la economía", dice Greenspan en su blog. "¿Qué significan todas las novedades y virajes económicos que hemos visto a fines de los años 90?", se pregunta.
Sus memorias se publican exactamente en el momento en que la institución que dirigió durante tantos años se apresta a llevar a cabo la reunión más esperada de los últimos años.
El martes, inversionistas de todo el mundo estarán siguiendo de cerca la Fed, esperando alguna señal que pueda ayudar a controlar los efectos de la crisis de las hipotecas de riesgo, que está sacudiendo a los mercados y limitando el crédito.
La apuesta es grande: en agosto, la economía estadounidense perdió puestos de trabajo por primera vez en cuatro años y los economistas están hablando cada vez más de recesión.
Son cada vez más los que culpan a Greenspan por la crisis. Al mantener las tasas de interés tan bajas por tanto tiempo, dicen algunos, ayudó a hinchar la burbuja inmobiliaria que es responsable por buena parte de los males de hoy.
El ex gurú de Wall Street se defendió en una entrevista que concedió a la cadena CBS, divulgada el jueves. "Están equivocados. Nuestro trabajo era descongelar el sistema bancario estadounidense si queríamos que la economía funcionase, y esto requería que mantuviéramos bajas las tasas de interés", explicó.
En la entrevista, Greenspan rindió homenaje a su sucesor, Ben Bernanke, al decir que está haciendo un excelente trabajo y que probablemente él haría lo mismo.
El autor de las memorias admitió además que no se había dado cuenta de la importancia de los problemas que afectaban a las hipotecas de riesgo "hasta fines de 2005 o comienzos de 2006", cuando ya se estaba preparando para dejar el cargo, pero señaló que de cualquier manera no hubiera podido hacer nada al respecto.
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