
El Gobierno de coalición y la troika que forman el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron recortar aún más las pensiones y reducir el gasto en Defensa y en los medicamentos de la sanidad pública.
“Todas las exigencias se han cumplido. Esperamos que el lunes la eurozona dé luz verde al nuevo préstamo”, declaró el portavoz del Gobierno, Pantelis Kapsis.
A pesar de que el Parlamento aprobó el pasado domingo el memorándum sobre las medidas de austeridad requeridas por la Unión Europea y el FMI, los socios europeos consideraban que aún no se había cumplido con todas las garantías necesarias.
Estas garantías eran un compromiso firmado por los líderes de los partidos que forman el Gobierno de coalición –Yorgos Papandréu, del socialdemócrata PASOK, y Antonis Samarás, de la conservadora Nueva Democracia (ND)– además del desglose de los 325 millones de euros del paquete de ahorro que faltaba por especificar.
Las cartas de los líderes políticos fueron enviadas entre el martes y el lunes, mientras que el tema de los 325 millones de euros fue “arreglado” ayer, según informó una fuente gubernamental.
La troika exigía que esos 325 millones de euros salieran de recortes de las pensiones, que ya han sufrido dos oleadas de reducciones en los últimos dos años, algo a lo que se oponía especialmente Samarás.
El primer ministro, Lucas Papademos, mantuvo ayer reuniones con Papandréu y Samarás para preparar la reunión del Eurogrupo del lunes e informarles de las conversaciones mantenidas en los últimos días con los líderes europeos.
La prensa griega afirmó ayer que varios socios europeos estudian no entregar a Grecia el dinero del rescate hasta pasadas las elecciones de abril, pues temen que el nuevo Gobierno no cumpla con las medidas pactadas con la troika.
Otra opción que barajan los medios sería el aplazamiento de las elecciones y prolongar el mandato de Papademos.
Un eventual retraso en las elecciones podría tener consecuencias muy graves, ya que el malestar social por los recortes –aprobados por un Gobierno que no ha salido de las urnas– es ya grande.