LONDRES (AFP) - El actual ministro de Finanzas británico Gordon Brown aceptó el jueves el liderazgo del Partido Laborista, lo que lo convierte en el automático sucesor de Tony Blair en el cargo de primer ministro de Gran Bretaña.
"Es un honor aceptar el nombramiento de líder" de los laboristas, declaró Brown, luego de una votación interna en la que ningún otro candidato logró disputarle el liderazgo del Partido Laborista.
Tras su designación, Brown asumirá la dirección del Partido Laborista el próximo 24 de junio.
Y como en Gran Bretaña el jefe del partido que tiene la mayoría en la Cámara de los Comunes se convierte automáticamente en primer ministro, Brown asumirá ese cargo el 27 de junio, fecha en Blair dimitirá.
Brown, un escocés de 56 años, expresó su "profunda humildad" ante el aplastante respaldo que obtuvo entre los los diputados laboristas, prometiendo "hacer lo mejor para servir" a todos los británicos.
El ministro del Tesoro obtuvo el apoyo de 313 diputados en la votación interna organizada luego de que Blair anunció el 10 de mayo que dejaría la dirección del Partido Laborista y su cargo el 27 de junio próximo.
En cambio, su único competidor para asumir la dirección del partido, John McDonnell, no logró el apoyo mínimo que necesitaba -45 votos- para participar en la contienda por el liderazgo.
El Partido Laborista no precisó cuántos, de los 353 votos potenciales, fueron en favor de McDonnell, que representa el ala izquierda del laborismo. Es "matemáticamente imposible" presentarse contra Brown, admitió la víspera el diputado.
En su discurso de aceptación del liderazgo, el ministro del Tesoro, quien desde hace tiempo es considerado como próximo jefe de gobierno británico, anunció que sus prioridades serán la educación, la salud y la vivienda.
"Mi pasión es la educación, y mis prioridades serán el servicio de salud y la vivienda", declaró Brown, explicando que "liderará el nuevo gobierno con nuevas prioridades".
Prometió reconstrir la "confianza", en los asuntos domésticos y en el campo de las relaciones internacionales, aunque dijo que aún no hará ningún anuncio sobre lo que será su política exterior.
Según la ley electoral británica, Brown podrá permanecer en el cargo de jefe de gobierno hasta el final del mandato de cinco años para el que Blair fue elegido, en las elecciones generales pasadas, en mayo de 2005.
Sin embargo, ya se levantaron voces de la oposición exigiéndole que convoque a elecciones antes de esa fecha.
Brown, quien dirige el ministerio de Finanzas desde hace una década, es de hoy en delante el único candidato, pero aún así, deberá someterse al proceso de designación en el seno del partido.
Los militantes, los sindicatos y los diputados laboristas van a votar formalmente entre el 1 y el de 22 junio por sus líderes.
A la vez que eligen a su líder, los laboristas deberán designar un sucesor al número dos del partido, que se convertirá en viceprimer ministro, en remplazo de John Prescott, que se irá del poder al mismo tiempo que Blair.
Esta es por ahora la única incertidumbre, ya que seis candidatos obtuvieron el respaldo necesario para disputar ese cargo.
El favorito parece ser el actual ministro de Educación, Alan Johnson, que ha obtenido hasta ahora el número más alto de votos.
Después que Blair anunció que se iba del poder, el Partido Laborista mejoró en los sondeos de opinión, aunque los conservadores liderados por David Cameron llevan siempre la ventaja.
Según una encuesta publicada esta semana por el diario The Times, Gordon Brown está ganando terreno frente a los tories: interrogados sobre cuál de los dos líderes consideraban "más fuerte", un 34% optó por Brown frente a un 19% que prefirió a Cameron.
© 2007 AFP