LONDRES (AFP) - El primer ministro británico, Tony Blair, descartó el viernes renunciar a causa de la investigación por la supuesta "venta" por su Partido Laborista de cargos honoríficos a multimillonarios, pese a temores en esa agrupación sobre las consecuencias "corrosivas" de ese escándalo.
En una entrevista con la BBC, Blair reafirmó sus planes de seguir en Downing Street para cumplir con su programa político, pese a la indagación criminal en curso acerca de la supuesta venta de títulos honoríficos, que líderes laboristas reconocen está causando un gran daño al partido.
"Creo que sería particularmente inapropiado irse antes de la conclusión de la investigación. Tendrán que aguantarme un poco más", afirmó a la BBC Blair, cuya fecha de partida de Downing Street, la sede del gobierno británico, sigue en la incertidumbre.
El primer ministro, que ha sido interrogado ya dos veces por detectives que investigan el escándalo, prometió el año pasado que dejará Downing Street antes del próximo Congreso de los laboristas, en setiembre, pero hace unas semanas aseguró que seguirá en el poder al menos hasta julio.
"Creo que lo más sensato es esperar y ver las conclusiones de la investigación", reafirmó en la entrevista el jefe de Gobierno británico, al día siguiente del anuncio de Downing Street de que Blair había sido interrogado nuevamente por detectives, el viernes de la semana pasada.
En total, unas 90 personas han sido investigadas en el marco de este escándalo que ha sacudido al mundo político, al revelar la oscura financiación de los partidos por acaudalados empresarios que reciben a cambio "honores", como un escaño en la Cámara de los Lores, cuyos miembros no son elegidos.
Afirmando que dejar el poder a causa de la investigación policial no sería "una forma muy democrática de decidir quién es primer ministro", Blair se negó a discutir el escándalo, pero declaró que hablará públicamente sobre ese tema después de que haya concluido la investigación.
Esta es la primera vez en la historia de Gran Bretaña que un primer ministro en ejercicio es interrogado por la policía en el marco de una investigación criminal.
La presidenta del partido, Hazel Blears, reconoció el efecto "corrosivo" de esta investivación, que ya lleva varios meses. "Es nefasta para la vida política, y dañina para el país", declaró Blears, recordando que la investigación concierne también al rival partido conservador.
La indagación se ha ido acercando cada vez más a Blair, cuyo partido reconoció en marzo pasado que recibió unos 14 millones de libras (26 millones de dólares, 20 millones de euros) en préstamos, sobre los cuales el tesorero del partido no sabía absolutamente nada.
Hace pocos días, Lord Levy, principal recolector de fondos del Partido Laborista y cercano al primer ministro, fue detenido brevemente por supuestamente obstaculizar la investigación sobre el financiamiento de esta formación. Levy fue dejado en libertad, sin ser inculpado.
El 19 de enero, la estrecha colaboradora de Blair en Downing Street, Ruth Turner, fue detenida por la policía que la interrogó por sospechas de obstruir la indagación sobre este escándalo.
Por el momento, la policía no ha presentado cargos contra ninguna de las personas que ha interrogado en el marco de su pesquisa.
© 2007 AFP