Helicópteros artillados israelíes dispararon ayer nueve misiles contra las cercanías del cuartel del líder palestino Yaser Arafat en Gaza, como represalia por los ataques terroristas del fin de semana, que dejaron 26 muertos.
El ataque ocurrió pese a que las fuerzas de Arafat detuvieron a 110 presuntos extremistas.
En la madrugada de hoy martes, fuentes palestinas dijeron que tanques israelíes entraron en el aeropuerto de Gaza, dispararon sus ametralladoras y dañaron la pista. El ejército israelí no hizo declaraciones sobre el particular.
En Cisjordania, aviones israelíes F-16 atacaron un edificio de la policía palestina en la ciudad norteña de Jenín, expresaron los funcionarios palestinos de seguridad. El portavoz militar israelí manifestó que Israel atacó las oficinas de Arafat y un edificio de la policía en la ciudad.
Según fuentes palestinas que pidieron el anonimato, no hubo víctimas en el ataque aéreo porque el edificio fue desalojado. Es la primera vez en varios meses que los israelíes utilizan aviones F-16 contra objetivos palestinos.
Los ataques ocurrieron mientras el gabinete del primer ministro, Ariel Sharon, se preparaba para reunirse y tomar las decisiones acerca de las posibles represalias en contra los palestinos.
Declaración de guerra
Sharon declaró la guerra al terrorismo en un discurso a la nación y responsabilizó a Arafat por los atentados contra Israel.
"Así como Estados Unidos actúa en su batalla contra el terrorismo mundial, bajo el valiente liderazgo del presidente (George W.) Bush, así como actúa con toda su fuerza, así actuaremos nosotros (...) con todos los recursos a nuestra disposición, aseveró Sharon. "Arafat ha escogido la vía del terror (...) a fin de intentar lograr concesiones diplomáticas mediante asesinatos", agregó.
En Belén, un palestino murió al producirse una explosión en una casa. Testigos dijeron que estaría preparando una bomba, que explotó antes de tiempo.
El ataque en Gaza destruyó dos helicópteros de Arafat de fabricación rusa: uno en la plataforma de aterrizaje y el otro en un hangar.
Algunos agentes de seguridad que se encontraban en el sitio explicaron que hubo también ataques contra un depósito subterráneo de combustible y contra algunos edificios cercanos. Salía humo negro de la ciudad, mientras civiles y efectivos de seguridad corrían en busca de refugio.
Arafat estaba en la ciudad cisjordana de Ramalá en el momento del ataque, y fue informado por su asesor Tayeb Abdel Rahim.
Las ambulancias se movilizaban por toda la ciudad, haciendo sonar sus sirenas. El hospital de Shifa, en Gaza, informó de que fueron recibidos 10 lesionados.
8 helicópteros sobrevolaron la zona durante cerca de una hora.
Arie Mekel, un portavoz del Gobierno israelí, consideró que el ataque representaba "un mensaje para Arafat de que la situación actual no puede continuar y de que esperamos que él emprenda acciones contra el terrorismo".