
Ambos lugares son dos bastiones del derrocado líder libio donde las nuevas autoridades en el poder han podido hacer pocos avances.
Precisamente ayer, las fuerzas de las nuevas autoridades libias se preparaban para lanzar una nueva ofensiva en el vasto oasis de Bani Walid, a 170 kilómetros al sur de Trípoli.
En ese oasis hubo este martes enfrentamientos donde las fuerzas que luchan contra Gadafi tuvieron 11 bajas.
Entre las 11 víctimas figura un comandante anti-Gadafi, muerto la noche de este martes.
Este comandante, llamado Dau al-Salihine Jadak, murió cuando un cohete dio de lleno en su automóvil, declaró a la AFP Abdalá Kenchil, responsable local del Consejo Nacional de Transición de Libia (CNT).
“Murió dentro del oasis de Bani Walid cuando se dirigía a la zona de los combates”, declaró Kenchil, precisando que Jada era uno de los principales comandantes que participaba en esta batalla.
“La OTAN está presente; pero no interviene bastante. Le dan a los lanzacohetes con los que (los pro-Gadafi) nos disparan pero son inmediatamente reemplazados: necesitamos más ayuda de la OTAN”, explicó Walid Jaimej, un capitán de las fuerzas del CNT.
Desde finales de marzo, la OTAN dirige una coalición internacional de intervención en Libia, bajo mandato de Naciones Unidas, para proteger a la población civil víctima de la represión del régimen de Gadafi.
Naciones Unidas señala que la situación de decenas de miles de habitantes es preocupante debido a las sangrientas luchas.
Gadafi desapareció desde la caída de su cuartel general, en Trípoli, el 23 de agosto.
El exlíder huye de una orden de detención de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes contra la humanidad.