Un temblor de una magnitud de 5,2 grados en la escala abierta de Richter sacudió ayer la región occidental de México, incluido el balneario de Acapulco, donde causó pánico entre turistas y residentes, pero aparentemente no produjo víctimas ni daños graves.
El sismo se sintió alrededor de las 6:20 locales (11:20 GMT) y su epicentro fue localizado cerca de la costa del Pacífico, a 225 kilómetros al suroeste de la ciudad de México, según un informe del Centro Nacional de Terremotos.
El temblor despertó a muchos turistas que veraneaban en Acapulco y provocó que las radioemisoras emitieran una alarma sísmica en la capital federal.
"La mayoría (de los turistas) llamó para ver qué intensidad había tenido el sismo, (pero) la mayoría se quedó en sus habitaciones. Hasta ahora, todo parece estar en calma", dijo un recepcionista del hotel Hyatt de Acapulco, Pablo Rodríguez, a la emisora Radio Red.
La mayoría de los residentes de la capital mexicana no sintieron el movimiento, pero algunos conductores que escucharon la alarma en la radio detuvieron sus vehículos y otras personas en sus casas salieron corriendo.
La Cruz Roja aseguró que no tenía informes de víctimas ni daños graves en Acapulco.
En la costa oeste de México suele producirse actividad sísmica, aunque muy pocas veces como la que ocurrió en setiembre de 1985, cuando un terremoto causó la muerte de miles de personas en el Distrito Federal.