
El transporte entre ambas localidades fronterizas había sido suspendido temprano, el domingo, y se reanudó al finalizar la tarde.
La suspensión originó una oleada de protestas, especialmente frente a la estación de trenes de Ventimiglia.
También generó una protesta oficial y “firme” del ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini.
Ante la anulación de los trenes, Roma ha dado “instrucciones al embajador italiano en París para que transmita la firme protesta del Gobierno italiano”, dijo un comunicado de la cancillería
Italia reclama “aclaraciones por las medidas decididas, que parecen ilegítimas y en clara violación de los principios europeos”, añadió.
Un inspector de los ferrocarriles franceses indicó desde la estación italiana que todos los trenes desde esa ciudad fronteriza hacia Francia fueron anulados hasta nueva orden por la prefectura del departamento de Alpes Marítimos.
Las autoridades francesas decidieron retener un tren ante las sospechas de que en este viajaban inmigrantes tunecinos, desplazados tras las revueltas en ese país, a los que Italia había concedido permisos temporales para viajar a los países del área Schengen de libre circulación.
Según el controlador, la medida se mantendría hasta que se dispersara una manifestación organizada ante la estación por militantes italianos y franceses de organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes.
Las protestas obligaron a las autoridades galas a suspender temporalmente el servicio de trenes para evitar incidentes, explicaron fuentes del Ministerio del Interior.
Los manifestantes eran unas 300 personas que provenían del norte de Italia y Venecia.
El Gobierno italiano decidió dar permisos temporales de residencia a los tunecinos que llegaron antes del 5 de abril, mientras que los que llegaron después podrán ser repatriados con base en un acuerdo firmado con Túnez.
Estos permisos les permite desplazarse para ir a ver a “sus parientes o amigos” emigrados en Francia y otros puntos de Europa.
La concesión de estos permisos de residencia temporales a los inmigrantes para que pudieran circular libremente por el área Schengen suscitó las protestas de algunos países europeos, especialmente de Francia y Alemania.
Desde París se aseguró que no era suficiente el permiso expedido por Italia para poder circular por el área Schengen, sino que los inmigrantes debían cumplir con otros requisitos como tener un pasaporte y recursos económicos propios.
Así, las autoridades francesas explicaron que iban a “devolver” a Italia a los inmigrantes tunecinos que no respetaran las reglas de la convención del espacio Schengen sin fronteras.
Por otro lado, el ministro italiano de Interior, Roberto Maroni, reiteró hoy en una entrevista con el canal de televisión por cable SkyTg24 que “la libre circulación” es posible para todos aquellos que cuentan con un permiso temporal.
El espacio Schengen, del cual forman parte la mayoría de países de la Unión Europea, elimina los controles fronterizos.