
París (AP). Investigadores de aviación franceses dijeron el jueves que se podrían requerir nuevas normas de seguridad después de que el choque del vuelo 447 de Air France creara dudas sobre la precisión del equipo de medición de velocidad en medio de una tormenta.
El avión modelo Airbus A330 se desplomó sobre el océano Atlántico cuando volaba de Río de Janeiro a París el 1 de junio. Las 228 personas a bordo murieron.
Muchas familias de las víctimas han expresado su frustración con la falta de información en los últimos siete meses. Este fue el segundo reporte sobre el choque y las autoridades de la agencia de investigación del organismo de aviación francés dijeron que los expertos siguen sin conocer por qué se la aeronave desplomó.
Los mensajes automáticos que enviaron las computadoras del avión poco antes del accidente indican que estaba recibiendo lecturas de velocidad falsas de los sensores conocidos como tubos Pitot. Las condiciones en el momento del desplome podrían haber creado una tormenta y circular demasiado rápido o lento en este tipo de clima puede ser peligroso.
Pero los investigadores han dicho en más de una ocasión que el choque ocurrió por varias fallas y no sólo por los tubos Pitot.
El reporte indica que la investigación continuará.
El documento sí da algunas pistas: por ejemplo, indica que las máscaras de oxígeno no salieron de sus compartimientos y que el avión no se despresurizó. Todos los chalecos salvavidas estaban en sus paquetes, por lo que sugiere que los pasajeros tuvieron muy poca o nada de advertencia antes del accidente.
El reporte también indica que el avión estaba posiblemente entero al momento del impacto.
En la trayectoria del vuelo 447 hubo poderosas acumulaciones de nubes cumulonimbus y muchos aviones que pasaban por la zona alternaron sus rutas para evitar esas masas nubosas, según la investigación.
El reporte también pidió cambios en las grabadoras del registro de vuelo para que sean más fáciles de encontrar.
Se deberían colocar nuevas señales lumínicas en los aviones comerciales y en las cajas negras que emitan señales durante 90 días tras los accidentes en vez de sólo 30, según el documento.
El organismo de aviación francés también recomendó estudiar la posibilidad de exigir software en los aviones que transmita parámetros de vuelo básicos de forma regular.