México D.F. Las campanas de boda repicaron ayer para el presidente mexicano, Vicente Fox, en el mismo día en que festejaba un año de su victoria electoral y recibía al jefe de Gobierno español.
Fox, quien también celebró ayer su cumpleaños número 59, contrajo un matrimonio largamente esperado, pero sorpresivo, con su portavoz, Martha Sahagún, en la residencia oficial de Los Pinos, al que asistieron solo cuatro testigos y un juez.
Con un corto beso en los labios y alegres sonrisas, la pareja de divorciados selló la discreta boda Fox con un traje oscuro y una nerviosa Sahagún con un vestido color perla según mostraron imágenes de la ceremonia transmitidas por la televisión.
"Son asuntos personales, nada más veme la cara de sonrisa que tengo y con eso tú juzga", respondió Fox a una periodista que le preguntó sobre la boda en una conferencia de prensa conjunta con el presidente del Gobierno español, José María Aznar.
En las imágenes no se apreció si hubo intercambio de anillos: ambos contrayentes lucían argollas de oro, mientras los ojos de Sahagún se llenaban de lágrimas.
Sin embargo, la atención de Fox deberá centrarse desde ayer en la visita de tres días que realiza Aznar, quien llegó el domingo a México, acompañado de su esposa, Ana Botella.
"Sé que llego a México en unos momentos especiales", declaró ayer Aznar al ser recibido por Fox en el Palacio Nacional.
Ser la anfitriona de la pareja española será la primera labor de Sahagún como primera dama de México, al dejar su cargo de portavoz a Francisco Ortiz, hasta ahora coordinador de imagen de la Presidencia.