
La lucha contra la inseguridad en México exige la colaboración de los poderes locales, estatales y federal, declaró ayer el presidente, Vicente Fox, y solicitó al Congreso la colaboración en el sentido de aprobar radicales reformas para el sistema de seguridad y justicia.
“Solo habrá un México seguro si sumamos los esfuerzos de los tres órdenes de gobierno”, declaró Fox al presentar su cuarto informe de gobierno ante los diputados y senadores.
Tras una multitudinaria manifestación contra la inseguridad, que reunió a miles de personas en las calles de la capital mexicana a finales de junio, Fox reconoció que ese tema pasó a centrar las preocupaciones de los ciudadanos.
“En marzo envié a esta representación una iniciativa de ley para rediseñar las estructuras de seguridad pública y justicia penal”, recordó Fox.
En esa reforma planteada al Poder Legislativo se propone, entre otros, la creación de un cuerpo único policial federal, los juicios orales y la inclusión de la presunción de inocencia en la Constitución.
Mientras el Presidente leía su informe, cientos de personas de diversas zonas del país marcharon ayer por las principales calles de la capital hasta la Cámara de Diputados, en demanda de más empleos, mejores salarios y mayor seguridad.
Allí, unos 3.500 policías custodiaron el recinto para evitar el ingreso de los quejosos.
Fox asumió la Presidencia en diciembre del 2000 y se convirtió en el primer mandatario emanado de la oposición después de 71 años de gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Desde entonces, iniciativas consideradas centrales por su gobierno –en materia energética y fiscal– no han sido avaladas.
Uno de los únicos logros obtenidos fue una reciente reforma al régimen de pensiones en el Seguro Social en agosto pasado, pero provocó el rechazo de los gremios de la entidad.