Guatemala. Dos miembros de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos coordinaban ayer las pruebas de ADN practicadas a 17 personas, incluidos 12 militares, sospechosas del asesinato del obispo Juan Gerardi, informó una fuente legal.
"Además de colaborar en la realización del examen, los dos agentes participarán en el traslado de las 17 muestras (de ADN) que serán enviadas este jueves al laboratorio del FBI en Washington", dijo el asesor legal de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) Nery Rodenas.
Uno de los primeros en someterse a las pruebas fue el sacerdote Mario Orantes, quien, acompañado de su abogado José Toledo, manifestó que espera que el examen de sangre ayude a aclarar el asesinato del obispo, del que era auxiliar en la iglesia de San Sebastián.
El cura, que recuperó su libertad en febrero pasado después de haber estado detenido desde julio de 1998 como sospechoso del crimen, dijo que se sometió a la prueba por considerar que "no será manoseada" y por la confianza que tiene en el médico forense del Organismo Judicial Mario Guerra, responsable de la diligencia.
Mientras, Leopoldo Guerra, abogado del teniente coronel Otto Spiegler y del especialista (militar de menor rango) Hipólito Sánchez, explicó que las muestras no serán enviadas al laboratorio del FBI en Washington en forma líquida sino en gasas esterilizadas, por recomendación de los expertos.
Spiegler llegó directamente de España, donde recibe un curso de especialización, para hacerse la prueba, y ello demuestra que el Ejército es el más interesado en que se aclare el asesinato del obispo auxiliar de Guatemala, afirmó su abogado.
Solicitud de ADN
Las pruebas de ADN fueron solicitadas por el fiscal del caso, Celvin Galindo, quien asumió el caso Gerardi a inicios de enero tras la renuncia del Otto Ardón y explicó que las 17 personas en "algún momento de la investigación han sido vinculados al asesinado de Gerardi y por eso fueron citados".
Al laboratorio del Ministerio Público (Fiscalía) asistieron los 12 militares citados así como tres indigentes, el presunto integrante de una banda de delincuentes y el sacerdote Mario Orantes, quien estuvo preso como presunto responsable pero posteriormente fue liberado por falta de pruebas.
Los militares citados son los coroneles Fernando Palencia, Otto Spiegler, los capitanes Carlos Castillo, Byron Lima Oliva y Juan Villatoro, los mayores Juan Escobar y Andrés Villagran.
A la prueba también asistió el coronel retirado Byron Lima, padre del capitán Byron Lima Oliva, pese a no haber sido citado, así como los especialistas Darío Morales, Hipólito Sánchez, José Yuman, José Dubon y Eduviges Funes.
Los indigentes Edwin Aguilar, Rubén Chanaz y Rafael Perdomo, que dormían afuera de la casa cural de la iglesia San Sebastián, en el centro de la capital, donde fue asesinado Gerardi, también fueron sometidos a las pruebas.
Monseñor Gerardi, un conocido defensor de los derechos humanos, fue brutalmente asesinado hace más de un año y su crimen continúa en la impunidad y sin ningún acusado.
El obispo fue muerto a golpes dos días después de haber presentado el informe "Guatemala nunca más", una investigación que reveló atrocidades cometidas durante los 36 años de guerra interna que vivió Guatemala y que culminó en 1996 con la firma de Acuerdos de Paz.