"Los empleados del periódico, editado en inglés, se quejaron de la presencia de malos espíritus y expresaron a la dirección su temor a trabajar de noche", reconoció el citado diario al que se tiene acceso a través de Internet en China continental.
El director del matutino, Robert Keatle, tuvo que tomarse en serio las quejas de sus empleados, algunos de los cuales afirmaban que no podían concentrarse ante la presencia de los inquietantes fantasmas.
Robert Keatle decidió ante la presión de los redactores llamar a dos monjes budistas para practicar una ceremonia ancestral que se utiliza desde hace siglos para ahuyentar a los malos espíritus.
"Los monjes cantaron, arrojaron agua sobre la redacción e hicieron sonar una campana mientras que los periodistas mantenían un silencio total y contenían la respiración", señaló uno de los testigos.
"Tanto Robert Keatle como los redactores del turno de noche hicieron reverencias para que la ceremonia se realizara con respeto en un altar erigido cerca una sala de recepción", agregó el diario.
"La inquietud de los redactores por la presencia de fantasmas se transformó en preocupación cuando el pasado 8 de marzo se escuchó una voz que salía del baño y que llamaba por su nombre a una editora encargada de la sección de cocina", dijo el rotativo.
La información señala que la editora, identificada como Susan Jung, "acudió a su llamada y exploró el lugar, pero no encontró a nadie".