Puerto Príncipe. La policía de Haití recuperó ayer el Palacio Nacional tras una tentativa de golpe de Estado contra el gobierno del presidente Jean-Bertrand Aristide, que dejó al menos cinco personas muertas en la noche del domingo al lunes cuando un grupo de hombres armados irrumpió en la sede del gobierno.
Una vez controlada la intentona golpista, miles de manifestantes progubernamentales saquearon totalmente las oficinas provisorias del Instituto Francés de Haití, amenazaron a medios de prensa y, armados con machetes, palos y revólveres, se concentraron delante del Palacio, mientras que barricadas con grandes rocas y neumáticos incendiados se erigían en la ciudad, paralizando la circulación.
El presidente, Jean-Bertrand Aristide, "tiene el control del Palacio Nacional", anunció ayer al mediodía el ministro haitiano de Cultura y Comunicación, Guy Paul.
Sin embargo, para algunos expertos el régimen de Aristide salió muy debilitado.
Diversos gobiernos del mundo condenaron la acción y la Organización de Estados Americanos (OEA) instó a la calma.
Ataque de madrugada
El ataque al Palacio Nacional, una enorme edificación blanca en el centro de la capital, se produjo a las 2:30 a. m.
Los golpistas, entre los cuales algunos hablaban español, ingresaron al edificio a bordo de dos camionetas, según testimonios recogidos por la prensa.
La intentona parece haber comenzado con la explosión de una granada, seguida por los tiros de las armas automáticas, luego las ráfagas de disparos se espaciaron hasta ser esporádicas.
La Policía Nacional de Haití desplazó alrededor del edificio la compañía de intervención y mantenimiento del orden, así como el grupo de intervención, que lograron dominar la situación en la mañana, retomando el control del Palacio, dijo la Presidencia.
El intento de golpe de Estado dejó al menos cinco muertos, indicaron fuentes policiales y periodísticas: dos policías fueron abatidos en sus vehículos cerca del palacio, dos transeúntes y, según un periodista de Radio Guinea, un miembro del comando fue encontrado muerto en las inmediaciones del Palacio Nacional.
Seis policías resultaron heridos.
Los manifestantes que saquearon el Instituto Francés y que terminaban de incendiar la sede del Congreso de los movimientos democráticos, de la posición socialista, en el centro de la capital, llevaron en dos viajes todo el material de escritorio y computadoras antes de la llegada de la policía.
Por otra parte, testigos señalaron que grupos de manifestantes incendiaron, además de los locales mencionados, el de la Convergencia Democrática, situado en el centro de la capital, las sedes de la Convención de la Unidad Democrática (KID, oposición), y la sede de un pequeño grupo opositor, el ALAH (Alianza para la Liberación y el Avance de Haití).