Damasco. El presidente sirio Hafez al Asad, uno de los grandes dirigentes del mundo árabe, falleció ayer y el Parlamento sirio enmendó inmediatamente la Constitución para permitir que su hijo Bachar lo suceda en el cargo.
Inmediatamente, Francia, Rusia, Israel, los palestinos y Estados Unidos reaccionaron tras la muerte de Asad. Sus líderes declararon que esperan que su muerte no influya negativamente en el proceso de paz.
Siria cumplirá un duelo de 40 días tras el fallecimiento de su presidente, Hafez al Asad.
"Se decreta un periodo de duelo de 40 días y las banderas serán izadas a media asta en todo el país y en todas las embajadas sirias del mundo", indicó una fuente gubernamental.
Aún no fue anunciada ninguna fecha para los funerales de Asad.
"El presidente Asad falleció esta mañana (ayer para los lectores) después de haber luchado por el honor de los árabes para preservar su dignidad y recuperar sus derechos", indicó el presentador de la televisión siria.
No precisó las causas del fallecimiento del presidente sirio, cuya salud estaba debilitada y desde hacía meses era objeto de numerosos rumores.
Pero el embajador de Siria en Irán, Ahmad al Hassan, indicó que Asad murió tras un ataque cerebral, mientras que una fuente médica en Beirut hablaba de infarto.
Un experto en asuntos sirios indicó que Asad padecía una diabetes que le afectaba "la vista y la circulación".
El jefe del Parlamento, Abdel Kader Kaddura, anunció ante la Asamblea la muerte del presidente sirio, a quien calificó de "hombre de Estado ilustre que personificó las esperanzas, dolores y el coraje de la Nación".
Aseguró que el pueblo sirio sabrá superar esta pérdida "para poder enfrentar los peligros venideros".
Horas después del anuncio de la muerte de Asad, el Parlamento sirio, reunido en sesión extraordinaria, enmendó el artículo 83 de la Constitución para posibilitar la elección a la presidencia de la República de Bachar al Asad, hijo del fallecido presidente, indicó una fuente oficial (Vea nota aparte).
A partir de ahora, el artículo 83 estipula que todo candidato a la presidencia de la República debe "tener 34 años cumplidos" en lugar de 40 años. Bachar al Asad nació en 1965.
Estupor generalizado
En el Líbano, donde Siria es la potencia dominante, la televisión oficial y los canales privados interrumpieron sus emisiones para difundir en directo los comentarios del presentador de la televisión siria que anunciaba el deceso del presidente Asad.
Luego anularon sus programas habituales y difundieron partes del Corán o música clásica en señal de duelo.
En Israel, la radio y televisión interrumpieron sus programas habituales para difundir boletines informativos sobre la situación en Siria.
Israel "comprende el dolor del pueblo sirio y seguirá trabajando por la paz cualquiera sea su dirigencia", anunció la presidencia del Consejo en Jerusalén, citada por la televisión israelí.
En las calles de Damasco, cientos de sirios manifestaron su apoyo a Bachar al Asad, hijo del jefe de Estado difunto.
"Con nuestra alma y nuestra sangre nos sacrificaremos por tí, Bachar", gritaban cientos de ciudadanos.
En Baalbek, Líbano, disparos y explosiones se escucharon en la llanura oriental libanesa de la Bekaa, patrullada por el ejército sirio, al anunciarse la muerte de Asad, en señal de duelo, constató un corresponsal de la AFP.