México D.F. El importante empresario y político mexicano Carlos Hank González, un maestro de escuela que llegó a mover los hilos del exgobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), falleció ayer a los 73 años víctima de un cáncer de próstata.
Hank González murió en su rancho Don Catarino del estado de México, la región que lo vio nacer el 28 de agosto de 1927 y que fue testigo de cómo su poder político y económico crecía como la espuma.
Convencido de que "un político pobre es un pobre político", su frase más célebre, Hank González incursionó con éxito en el mundo de los negocios cuando apenas era maestro de escuela.
Poco a poco sus empresas, principalmente relacionadas con el transporte y la industria agraria, fueron creciendo hasta que se convirtió en la cabeza de una de las familias más poderosas y adineradas de México.
Su crecimiento en los negocios fue paralelo a su ascenso en la vida política, siempre al amparo de la estructura del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que hace apenas un año dejó de ser la fuerza política del mundo con más años en el poder.
Controversial
Hank González fue vinculado con los asesinatos del excandidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio y del exsecretario general del partido Francisco Ruiz Massieu en 1994, aunque su presunta relación con estas muertes nunca se confirmó.
Además, hace dos años los diarios estadounidenses The Washington Post y The New York Times lo asociaron con el narcotráfico y con operaciones de lavado de dinero.
La prensa estadounidense citó un informe del Gobierno, según el cual los Hank "han lavado dinero a escala masiva, ayudado a organizaciones de narcotráfico a transportar cargamentos de droga y participado en corrupción pública en gran escala", acusaciones que el empresario y político desmintió tajantemente.
Su nombre reverberó con fuerza en Costa Rica, en 1997, cuando trascendió que la cúpula del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) se reunió con Hank en su finca en Toluca.
Hank González creó un conglomerado empresarial que abarca desde la distribuidora de Mercedes Benz en México hasta compañías financieras, de transporte, electricidad, bienes raíces y telefonía.
Según la revista Forbes , su fortuna asciende a $1.300 millones, aunque algunos expertos la consideran superior. Hank González será enterrado hoy en Santiago Tianguistengo, su pueblo natal.