EFE y Reuters.Sanaa (Yemen)
Un barco petrolero francés explotó ayer frente a las costas de Yemen, lo cual provocó explicaciones encontradas sobre las razones del incendio, que iban de un estallido interno a un atentado con bomba desde una embarcación pequeña.
La explosión se produjo a las 10:55 p. m. del sábado (hora de Costa Rica) en el cuarto depósito del petrolero.
La suerte de los 25 tripulantes aún es confusa.
Fuentes diplomáticas francesas dijeron que 12 miembros de la tripulación fueron puestos a salvo y que 13 continuaban desaparecidos.
Mientras tanto, portavoces yemeníes aseguraban que 24 tripulantes habían sido rescatados y que solo el paradero de uno resultaba desconocido.
Versiones encontradas
La causa de la explosión son igualmente confusas.
Una fuente del Gobierno francés dijo a Reuters en París que Francia cuenta con firmes pruebas de que la explosión se debió a un atentado.
La compañía propietaria, Euronav, coincidió con esta versión. En un comunicado de prensa, la empresa dijo que el capitán del buque vio un pequeño barco que se acercaba a alta velocidad hacia el Limburg antes de producirse la explosión en el puerto de Al Shahar, en la península arábiga.
Sin embargo, el ministro yemení de Transporte y Asuntos Marinos, Saeed Yafai, salió al paso de esta versión, y más bien dijo que uno de los tanques del barco había explotado, lo que originó el incendio.
Informaciones de que una embarcación se acercó al petrolero hicieron recordar el ataque de octubre del 2000 contra el destructor USS Cole , de la Marina de Guerra de Estados Unidos.
En esa ocasión, una lancha cargada con explosivos chocó contra un costado del barco en un atentado suicida en el puerto yemení de Adén.
Diecisiete marineros murieron en esa explosión que Washington atribuyó a la organización al-Qaeda del militante islámico de origen saudí Osama bin-Laden.
El mes pasado, la Armada estadounidense advirtió sobre posibles ataques a petroleros en las aguas de la península arábiga por parte de al-Qaeda, a la cual Washington también culpa por los atentados suicidas del 11 de setiembre en Estados Unidos y que dejaron cerca de 3.000 muertos.