Al menos cuatro personas fallecieron, una cincuentena resultaron heridas y más de 3.500 se vieron afectadas tras la explosión en la noche del jueves de un gasoducto de la compañía PEMEX en una zona montañosa del estado mexicano de Veracruz.
El desbordamiento del río Chiquito, en la zona montañosa de Cumbres de Maltrata (400 kilómetros al este de México D. F.), provocó una avalancha de agua y lodo de una montaña sobre el gasoducto, que se rompió y luego estalló, informó Gustavo Cadena Matey, jefe de prensa de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.
“Dos personas murieron ahogadas durante la noche, y esta mañana (ayer) se encontraron dos cadáveres más, por lo que la cifra oficial al momento es de cuatro muertos, más de 50 heridos, de ellos 25 están hospitalizados con quemaduras de segundo y tercer grado”, señaló el vocero del gobierno del estado de Veracruz, Raúl Peimberg.
El funcionario confirmó que asciende a 3.500 el número de damnificados, en dos municipios colindantes, Ciudad Mendoza y Nogales, situados en una región de barrancas y cañadas.
Daños
Los daños materiales, productos de la explosión y de las inundaciones, aún están en proceso de cuantificación, según las fuentes oficiales.
La compañía PEMEX señaló, por su parte, que el fuego fue controlado pocas horas después de la explosión.
En horas de la madrugada del viernes, personal de la compañía petrolera logró cerrar las válvulas de seccionamiento del gasoducto dañado, así como de otras líneas de aprovisionamiento.
La tromba de agua creó un desborde de unos 40 metros de ancho y 15 de profundidad que arrastró los tubos y los rompió, según explicó Rafael Fernández de la Garza, director corporativo de seguridad industrial de PEMEX en el estado.