Managua. El nicaragüense Christian Tapia Rojas, miembro de la congregación de los Testigos de Jehová en este país, se recuperaba ayer satisfactoriamente de una operación de corazón, realizada sin transfusiones de sangre, por la "Brigada Médica del Amor", integrada por 13 cirujanos de Estados Unidos.
El director del hospital Roberto Calderón, José Angel Gutiérrez, calificó la operación de "limpia" porque solo se perdieron 100 centímetros cúbicos de sangre y, principalmente, porque el paciente se recupera bien de la intervención quirúrgica efectuada el jueves.
Gutiérrez afirmó que el joven Tapia Rojas, de 20 años, fue intervenido en "condiciones especiales" porque la secta religiosa a la cual pertenece no le permite transfusiones de sangre.
Se trata de la primera operación sin transfusiones que se hace a un testigo de Jehová en Nicaragua, agregó la fuente.
En Costa Rica
Ese tipo de procedimientos se realizan desde principios de la década del 90, en los hospitales San Juan de Dios y México, procesos en los que ha mediado el acuerdo entre los profesionales de ciencias médicas y los Testigos de Jehová.
Los médicos costarricenses han reiterado que son respetuosos de las creencias religiosas y por eso han puesto al servicio de los miembros de esta congregación dicha tecnología, que consiste en la utilización de una especie de máquina "salvadora de células", que recicla el flujo sanguíneo de la persona.
El cirujano cardiovascular del San Juan de Dios, Denis García Urbina, explicó que aquí se han hecho correcciones valvulares, se han corregido aneurismas, operaciones de coronarias y últimamente se trató de extirpar un tumor de corazón a un joven de 30 años, perteneciente a esta congregación religiosa.
Por sus creencias los Testigos de Jehová no aceptan transfusiones de sangre, aun a riesgo de sus vidas, pues aseguran que la Biblia prohíbe estas prácticas.
El paciente nicaragüense firmó un documento que exime de toda responsabilidad a los médicos de la brigada en caso de consecuencias fatales.
Según el diario La Prensa, de Managua, el joven tenía un orificio anormal que unía las dos aurículas (las cámaras superiores del corazón que reciben la sangre de las arterias). Dicha apertura le fue cerrada durante la compleja cirugía del jueves (que duró dos horas).
La brigada médica norteamericana, que llegó el 8 de enero y permanecerá hasta mañana, realizó en Nicaragua diez operaciones de corazón abierto "con diagnósticos precisos".