Santiago. Lucía Pinochet Hiriart, hija del exdictador chileno Augusto Pinochet, detenido en Londres desde octubre de 1998, afirmó que su padre se convertirá en un héroe si llega a morir en el extranjero y criticó al gobierno de Eduardo Frei por su debilidad y doble cara frente al caso.
Pese a que el actual gobierno ha llevado la batuta en la defensa del exdictador (1973-90), y actualmente insiste en los foros políticos internacionales en que este sea liberado, los adherentes al general en retiro presionan por una actitud más enérgica por parte de las autoridades de Santiago.
"Si mi padre llega a morir fuera del país, se va a transformar en un héroe y eso no le conviene al gobierno", manifestó Lucía Hiriart en una entrevista transmitida la noche del sábado por el Canal 13 de televisión, en la que reiteró su preocupación por el precario estado de salud del senador vitalicio y criticó a las autoridades chilenas.
Pinochet, a punto de cumplir 84 años, padece, según sus allegados, alrededor de una docena de enfermedades que se han agravado a causa de la depresión que le ha provocado el estar casi un año detenido en Londres a requerimiento del juez español Baltasar Garzón, que lo procesó en Madrid por genocidio, terrorismo y torturas (aunque solo será juzgado por 34 casos de tortura y un caso de conspiración para torturar, debido a una disposición de la Cámara de los Lores).
El pasado viernes, en un fallo de primera instancia, el juez británico Ronald Bartle autorizó la extradición del exgobernante chileno.
Tras subrayar que el regreso de su padre a Chile está en manos del gobierno, Lucía Pinochet afirmó que las autoridades chilenas han sido "muy débiles" en la defensa de su padre y de haber mantenido "un doble estándar" frente el caso.
El gobierno "estuvo muy contento cuando detuvieron a mi padre y si hoy se observa una mayor preocupación de las autoridades por lograr su regreso no es por él ni por nosotros, sino porque políticamente les conviene", afirmó.
Agregó que tras el fallo del juez Bartle, la situación del general "se ha complicado" y manifestó su temor de que el caso "se pueda convertir en inmanejable para el gobierno".