16 agosto, 2006

Asunción. AP. El exdictador paraguayo Alfredo Stroessner continúa grave, según lo confirmó uno de sus nietos desde un hospital de Brasilia, donde el expresidente de facto vive en el exilio.

Al mismo tiempo, el actual presidente paraguayo, Nicanor Duarte, reiteró a través de la prensa que en caso del fallecimiento de Sttroessner su gobierno no le rendirá honores.

"Mi abuelo continúa en estado grave, sobre todo por sus 93 años de edad", informó Alfredo Domínguez Stroessner a una radio de Asunción.

Agregó que el médico de la familia, Miguel Angel Bestard, viajó a Brasilia para acompañar el proceso terapéutico de su abuelo en el hospital Santa Lucía.

El mandatario Duarte aclaró que el hecho de no sepultar con honores al exdictador no implica que se vaya a prohibir el ingreso de su cuerpo.

" Sus familiares pueden traer libremente su cadáver a Asunción para los servicios funerales; no nos ensañaremos con un muerto" , agregó.

En criterio de Duarte, a Stroessner no le corresponden honores porque es objeto de muchas demandas por violaciones a los derechos humanos.

Además, fue sacado del poder por un golpe de Estado, dijo en alusión al movimiento militar liderado los días 2 y 3 de febrero de 1989 por el entonces general Andrés Rodríguez, comandante del cuerpo de caballería, que entonces era consuegro de Stroessner.

Frágil. El exdictador presenta un cuadro delicado y pesa solo 45 kilos, por lo que se le mantiene con sedantes en terapia intensiva del hospital Santa Lucía, declaró un funcionario del hospital.

Stroessner ingresó al hospital el 29 de julio para ser tratado de dos hernias inguinales y ambas fueron operadas con éxito, según dijo un médico del centro.

Pero a partir de esa cirugía, el paciente desarrolló una neumonía que obligó a mantenerlo en cuidados intensivos.

Para un paciente de su edad esa neumonía se considera grave, explicó un médico. La condición del paciente está complicada también debido a una hipertensión, agregó.

Aclaró que no se le practicó una traqueotomía respiratoria.