Los antepasados de la ballena, cuyos restos se encontraron en Pakistán, eran unos carnívoros de gran tamaño, ya extinguidos, que presentaban extremidades bien definidas.
Según lograron averiguar investigadores de la Universidad de Michigan, dirigidos por Philip Gingerich, los restos hallados corresponden a unos antepasados de las ballenas, denominados mesonychians .
¿Parientes?
Los científicos establecieron una relación directa entre estos carnívoros de cuatro patas y las ballenas, pero también su relación con un grupo actual, conocido como los artiodáctilos.
Los artiodáctilos son una familia cuyos integrantes actuales incluye, entre otros, a las ovejas, las vacas, los cerdos, los camellos y los hipopótamos.
Kenneth Rose, un experto en anatomía funcional y evolución de la Universidad John Hopkins, afirmó que el vínculo con los artiodáctilos confirma las tesis genéticas, a partir del ADN, que vinculaban a los cetáceos, la familia a la que pertenecen las ballenas, con los hipopótamos y otros animales.
Los esqueletos hallados tienen unos 47 millones de años de antigüedad.
"Lo más importante en el descubrimiento de estos fósiles es que poseían una región del tobillo bien diferenciada", aseguró Rose.
La región de las extremidades en la que se hallan las articulaciones del tobillo es fundamental para establecer las relaciones evolutivas en las especies terrestres que se convierten en acuáticas.