
Madrid. Reuters. Un coche bomba explotó en la mañana de ayer en un estacionamiento del aeropuerto madrileño de Barajas, dejando a por lo menos 19 heridos, en un ataque que según el gobierno rompe con el cese al fuego permanente declarado por el grupo separatista vasco ETA.
Dos personas permanecían desaparecidas tras la explosión ocurrida por la mañana, una hora después de la primera llamada en las que se advirtió sobre el ataque, dijeron funcionarios.
El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que suspendió el diálogo con ETA tras el atentado.
“Como no se dan las condiciones, he decidido suspender todas las iniciativas para desarrollar el diálogo con ETA”, dijo a la prensa.
Condición. El Presidente del Gobierno dijo que suspendía el diálogo porque no se cumplían las condiciones impuestas en la resolución parlamentaria por la que se autorizó el pasado junio al gobierno iniciar conversaciones con ETA.
“Esa condición era y es una voluntad inequívoca de abandono de la violencia por parte de ETA”, recordó Rodríguez Zapatero.
“Lo sucedido hoy (ayer) es radicalmente contrario a esa voluntad”, dijo un tajante Zapatero.
Aunque se rumoreaba que la banda podría volver a las armas tras el estancamiento del llamado proceso de paz, las autoridades se han visto sorprendidas por la forma en que rompió la tregua, pues en anteriores ocasiones ETA siempre avisó con antelación a través de un comunicado.
“Nadie podía imaginar que se pudiera producir un atentado hoy”, dijo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
La Terminal 4 del aeropuerto internacional de Barajas fue evacuada tras una llamada de advertencia al escuadrón motorizado de rescate en el País Vasco, dijo la radio estatal.
Cuatro personas, entre las que se encontraban dos policías, fueron atendidas por heridas leves en el hospital de campaña que el servicio de emergencia médica instaló en el aeropuerto, sobre el que podía verse una densa columna de humo negro.