
Estados Unidos completó 11 noches consecutivas de ataques contra Irán, en una nueva ofensiva que alcanzó centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y estructuras logísticas, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
En paralelo, las fuerzas estadounidenses afirmaron que el estrecho de Ormuz permanece abierto al tránsito de embarcaciones comerciales, pese a los ataques iraníes contra más de 30 buques durante los últimos tres meses. Además, indicaron que desde principios de mayo facilitaron el paso de cerca de 900 barcos comerciales y el transporte de 450 millones de barriles de crudo.
La escalada militar coincidió con una nueva advertencia del presidente Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos podría atacar Pickaxe Mountain, un complejo subterráneo que, según las autoridades estadounidenses, mantiene vínculos con el programa nuclear iraní.
La instalación de Pickaxe Mountain se encuentra excavada en el interior de una zona montañosa. Esa ubicación dificulta un ataque convencional y alimenta las dudas sobre la capacidad necesaria para alcanzar las estructuras construidas bajo tierra.
Antes del inicio de la nueva ofensiva, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció ante el Senado para solicitar cerca de $70.000 millones adicionales con el objetivo de financiar las operaciones militares y reponer las reservas de armamento.
Durante la audiencia, Hegseth calculó en $37.500 millones el costo de la guerra contra Irán. También evitó revelar los siguientes pasos operativos de Estados Unidos en Oriente Medio, pese a las consultas de legisladores de ambos partidos.
Estados Unidos e Irán acumulan dos semanas de ataques cruzados en Oriente Medio. Esa situación rompió el alto el fuego firmado el 18 de junio, acuerdo que buscaba abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Trump también impulsa un acuerdo nuclear con Arabia Saudí
En medio del conflicto, distintos medios estadounidenses informaron que el gobierno de Donald Trump alcanzó un acuerdo con Arabia Saudí para desarrollar un programa nuclear civil.
Según The New York Times, el convenio permitiría al reino saudí avanzar hacia el enriquecimiento de uranio y fortalecería la relación entre ambos países en un momento marcado por la guerra con Irán.
Ese medio agregó que la Administración estadounidense prevé firmar y anunciar oficialmente el acuerdo este miércoles.
Arabia Saudí figura entre los principales aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico. Además, es el único país de la región que no recibió ataques de Irán desde que Washington y Teherán retomaron las hostilidades hace dos semanas.
Sin embargo, el reino saudí enfrenta otra fuente de tensión regional. Desde 2015 lidera una coalición militar que respalda al gobierno reconocido internacionalmente de Yemen frente a los rebeldes hutíes.
La semana pasada, los hutíes lanzaron proyectiles contra Arabia Saudí. El grupo atribuyó esa acción a un supuesto ataque previo contra el aeropuerto internacional de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní que transportaba una delegación hutí de regreso desde Teherán, donde asistió a las exequias del ayatolá Alí Jameneí.
En los últimos días, los rebeldes también impusieron un embargo marítimo contra Arabia Saudí. Esa medida se suma al bloqueo del estrecho de Ormuz provocado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Además, Estados Unidos aprobó recientemente la venta a Arabia Saudí de cohetes de alta precisión por aproximadamente $2.000 millones.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
